miércoles, noviembre 18, 2009

¿Izquierda?

El sábado di una charla en Monterrey sobre la Escuela de Frankfurt. (Mientras más leo a Horkheimer más conservador lo encuentro). Uno de los asistentes me pidió que intentara definir "Izquierda". Vaya que se trata de una palabra escurridiza. Remití a los hegelianos. La izquierda asume la dialéctica, es decir, a la constante tensión dentro del pensamiento y de la naturaleza. Por ende, la izquierda apuesta por la crítica. Nada es estable. Lamentablemente, amplios sectores la autodominada "izquierda" desconocen la autocrítica. Ahí están los comunistas que defendieron a Stalin, por no citar a quienes se hacen de la vista gorda frente los excesos de Castro.

Por otro lado, el auténtico espíritu liberal celebra el ejercicio crítico como herramienta para maximizar los espacios de libertad individual.

No deja de ser curioso, además, que el anarquismo y el liberalismo radicales se den la mano en forma de anarcoliberalismo. Ambos desconfían instintivamente de la autoridad, en especial, del Estado. Los enemigos de la libertad son las grandes instituciones y las organizaciones monstruosas; frente a ellas sucumbe el individuo de carne y hueso.

Alguien podrá objetar que, en la práctica, el liberalismo es capitalismo sui generis: "Libre mercado para los pobres, proteccionismo para los ricos". La objeción acierta. Pero algo parecido puede objetarse a casi toda la izquierda: en la práctica se convierte en un capitalismo de Estado.

¿Quién distribuye la riqueza? ¿El mercado? Me queda claro que hace falta cierta intervención del Estado, de lo contrario la riqueza se concentra. En este sentido, un gobierno obeso, pero distribuidor, es preferible a un mercado-concentrador de riqueza.

El problema es que conforme el Estado se fortalece, éste se blinda en contra de la crítica. Es decir, el problema de un gobierno gordo es que cuenta con demasiados recursos para defenderse de la crítica ciudadana. Deviene un monstruo onanista y autocomplaciente, inmune a la crítica. Una autoridad muy poderosa contiene el germen del totalitarismo: la temible razón de Estado. Ese es el punto que ven los anarquistas. Por ello, los comunistas de la vieja escuela, no dudaron en exterminarlos acusándolos de colaborar con el enemigo.

miércoles, noviembre 11, 2009

Presentacion

  1. Ayer, lunes, a eso de las diez de la mañana, escuché el "Aleluya de un alma serena que desea el cielo" de Olivier Messiaen en compañía de mis estudiantes de quinto semestre de filosofía en la Panamericana. Pretendí ejemplificar, al modo de Arisóteles, la facilidad con que la música sintoniza con el alma haciéndola sentir pasiones rectamente ordenadas. El experimento falló: Messiaen les provocó un desordenado deseo de dormir.
  2. Ayer al mediodía, clase con los de primer año de Filosofía, también en la Universidad Panamericana. Exploré una idea sencilla, un lugar común: la ausencia del sacramento de la confesión, al menos al modo romano, llevó a los cristianos evangélicos a tomarse muy en serio los mandamientos. La ética del trabajo es, por eso, de raigambre calvinista. Si mal no recuerdo, aquello de trabajar coram Deo es una expresión --especialmente afortunada-- de Calvino. Mi amigo Adolfo G. de la S. fue quien me puso en la pista.
  3. Ayer por la noche: proseguí con la lectura de Stieg Larson: ¿mi camino al infierno literario?
  4. Hoy la mañana, presenté La cena del bicentenario en el ITAM. Julián Meza y Mauricio López Noriega fueron amabilísimos conmigo; mis alumnos, otro tanto. De vez en vez, me viene bien escuchar algún halago. Un ego abollado daña mi precaria salud mental.
  5. Hoy al mediodía: comida opípara. Rematé con una copa de armagnac, una de las pocas ventajas de mi conciencia laxa y farisea.

lunes, noviembre 09, 2009

Skolé: el fin de semana de un hombre libre

  1. El jueves por la tarde comenté en mi clase de la UNAM algunos pasajes de Política VIII, donde Aristóteles explica que la música alcanza a producir la pasión en el espectador de manera más cabal que las artes figurativas. El ritmo y la armonía son mímesis de la pasión, mientra que el mármol que retrata el rostro iracundo de Aquiles que arrastra el cadáver de Héctor, es la imitación del signo de una pasión. La música sintoniza inmediatamente con el alma; la escultura está mediada por un signo: la imagen visual.
  2. El jueves cené con Alberto en el Bistro Mosaico de San Ángel. Despúes de una botella de tinto, disertamos sobre el amor como un ideal pequeño burgués. Durante siglos, la humanidad practicó el matrimonio sin que el "amor" (eso que sintió Romeo por Julieta) fuese un rasgo esencial de este contrato. Los reyes de antaño y los ricos de hoy lo tienen muy claro: uno se casa por así convenir a los propios intereses. Cuando los esposos tienen muy clara esta relación de conveniencia, el matrimonio perdura. El amor --sentimiento, pasión, hormonas-- es frágil como un segundo. No podemos aseguar que sentiremos una pasión hacia otro, sólo podemos compromenternos a cumplir las cláusulas pactadas. Incluso este cumplimiento debe estar garantizado por un tercero: la autoridad, que obliga a cumplir el contrato.
  3. El viernes por la mañana charlé con mis alumnos del ITAM sobre la providencia según Agustín de Hipona. Al terminar la clase, uno de ellos se me acercó y me preguntó: Si Dios interviene en la historia, ¿eso no de Dios un ser en el tiempo? Por fortuna no estoy obligado a responder las preguntas que se hacen fuera de clase....
  4. El viernes por la tarde vi Jalougüin II. Perdí bastantes neuronas. Gracias a los cortos, me enteré de que el próximo 2012 se acabará el mundo. Lo predijo la Biblia y el calendario maya.
  5. Esa noche cené canelones a la florentina en compañía de Iván y, más tarde, asistimos a la inauguración de la terraza del Bistro Mosaico de Reforma. A la entrada, me topé con Rodrigo.
  6. El sábado comí en La casa de Francia un estupendo filete en salsa bordalesa y caí en la cuenta de que estoy gastando demasiado dinero en comida, así que decidí diversificar mis gastos: compré una bufanda púrpura en Scappino. Al fin y al cabo, en un par de años, moriremos durante el cataclismo
  7. Por la noche del sábado retomé la lectura de Los hombres que no amaban a las mujeres. Larsson. Es una indicación de mi editor. Confieso que la novela de Larsson me está gustando. Definitivamente no tengo remedio. Voy por mal camino.
  8. El domingo por la mañana desayuné huevos con tocino y vi en la televisión a Santo vs. los villanos del ring. A este país, este mundo, no se lo estaría llevando la tristeza si el Enmascarado de Plata aún estuviese con nostros.
  9. Domingo por la noche: bebí un par de cubas en El taller con Jaime. Por la noche, estuve leyendo algunas páginas de El mono desnudo.

PRESENTACIÓN ITAM

viernes, noviembre 06, 2009

LA VENGANZA DE SOR JUANA

http://www.youtube.com/watch?v=VUT7o2UzhCE

Zagalismos en youtube.com

Etiquetas:

Mi bisabuela y mis abuelos paternos


lunes, noviembre 02, 2009

San Jalogüín

  1. El viernes 30 me acosté temprano; llegué muerto a casa.
  2. El sábado 31 preparé unas bolsitas con manzanas envenenadas para los niños que tocaran la puerta. Lamentablemente, después de un rato, la voz se corrió y nadie volvió a llamar.
  3. Más tarde, salí con Juan Manuel a ver los alebrijes de Reforma. Había gente disfrazada: de soldaditos de plomo, Jasón, Peter Pan, Catrinas, incluso de "Juan Pablo II". Bebí un par de tragos en el Blackout.
  4. El domingo 1 acabé de leer Sputnik, mi amor. No me gustó. Prefiero las novelas con finales contundentes.
  5. Por la noche, coloqué la ofrenda de muertos a mis antepasados, y luego acudí al Sodome de Polanco. Me disfracé de esclavo nubio. Al regresar de la fiesta, me encontré con que las hormigas se habían comido los tamales que ofrendé a los difuntos.
  6. Retomo la lectura de Séneca.

sábado, octubre 31, 2009

Egoteca

Me dedicaron dos calaveras que, la verdad, me gustaron mucho.

I
Mientras Zagal escribía
su proxima novela
la muerte se reía
y se acercaba con cautela

"¡Con que escribiendo del bicentenario
y desempolvando el Olimpo mexicano,
más vale que yo sea la protagonista
o tu serás el único villano!"

Don Héctor levantó las cejas
y frotando su barba de candado
le contestó: "¡tú flaca ni te metas
que mi libro será un éxito cantado!

"La calaca vio su esperanza rota
de estilizar un relato borgiano,
ella había soñado con matar a Carlota
y con pegarle un susto a Maximiliano

viendo a la muerte enfurecida,
Zagal echó mano de todo su criterio
acordaron juntos una política salida
y escribió un cuento de misterio.

II
Estaba Zagal escribiendo
Inspirado en su estudio
cuando entró la muerte riendo
y se soltó con su preludio

"Héctor tu hora te ha llegado"
entre todos los filosofos y escritores
que durante siglos he secuestrado
ten por seguro que tú eres de los peores.

La muerte sacó un bulto de anticuario;
eran dos volúmenes empastados filigrana
uno era La cena del bicentenario,
el otro La venganza de Sor Juana.

La flaca le pidió a Zagal que los firmara
dispuso su filosa aguja con denuedo,
no contó con que el doctor se desmayara
al ver que pincharían su dedo.

"No te procupes querido Héctor,
allá podrás escribir tu autobiografia
y dedicarte a ser un gran pintor
rodeado de profesores de filosofia"

miércoles, octubre 28, 2009

San Agustín

Me sorprenden gratamente mis alumnos del ITAM. Hoy discutieron con acierto algunos textos de Agustín.