miércoles, enero 29, 2014

Elysium: la radiografía de México

viernes, enero 24, 2014

¿Debo seguir usando el blog? Me resisto a concentrarme en el "face"

miércoles, julio 31, 2013

Regreso de verano


  1. Un monje trapense, amigo de mi familia, intentó regresarme al buen camino. Me invitó a pasar un par de semanas de julio en un monasterio por el rumbo de Valle de Bravo. La comida fue extraordinariamente frugal, tanta que en mis análisis mensuales de sangre conseguí unos resultados estupendos en triglicéridos y hemoglobina glicosilada. El silencio me encantó por dos motivos: a) no tienes que hablar con nadie en el desayuno; b) pude escribir. En cambio, el rezo de las horas litúrgicas a media noche y en plena madrugada parecen inventadas por los carceleros de Guantámano. 
  2. A mi regreso me topé con la triste noticia de la muerte Oscar René Cruz, mi primer editor. Llegué al velatorio poco antes de que cremaran el cuerpo. Me dio mucha pena la tristeza de la viuda, Susy, una mujer encantadora. El Sr. Cruz confió en mi cuando yo era joven. Su conversación era agradable e inteligente. Además de editor, escribía novelas y, sobre todo, palíndromos, esas frases que pueden leerse de derecha a izquierda y viceversa, y dicen lo mismo. Hace falta un peculiar talento para escribirlos; yo carezco de él. Cito uno de su autoría: "A citar cosa socrática". Pero su obra maestra, fue el libro Palíndromo total -oh ave de vaho-. Según entiendo, el palíndromo más largo escrito en español hasta ahora.
  3. Vi la más reciente película de Almodóvar, Los amantes pasajeros. En efecto, está llena de lugares comunes y estereotipos; pero como soy bobo en el cine, me reí de lo lindo.
  4. Contrarresté mi estancia en el monasterio con unos días en Puerto Vallarta. Me encanta comer dorada a la plancha con unos frijoles refritos, no más; el pescado no es del puerto, lo traen de un lugar cercano; sin embargo, es muy sabroso. Como di una pequeña charla pública criticando a algunos personajillos de la política local, que actúan como lacayos de ciertas cadenas locales, supongo que no me volverán a invitar. Mejor, así simplemente de paseo. El Puerto no es bonito, pero tiene vida propia y personalidad. Su zona romántica, a pesar de que huele a fritanga, me agrada. Algunos de su cafés y barecillos son pintorescos y divertidos.
  5. Leí Reunión de cuentos de Daniel Sada (FCE, 2012). ¡Qué bien escritos! Una hermosa amalgama entre El diosero de Francisco Rojas, El llano en llamas de Rulfo y la técnica de Cortázar.

lunes, abril 08, 2013

Mi padre




Mi padre murió hace un año a consecuencia de una insuficiencia renal. Desde hace años esperábamos su muerte. Sin embargo, no por previsible la muerte de un ser querido es menos dolorosa. La muerte siempre es un visitante incómodo.
Su aniversario me recordó algunos episodios de su vida. Fue hijo de un minero, que trabajaba en Tetzicapan .Cuando el mineral se agotó, se trasladó a Taxco. Mi abuelo murió de silicosis pulmonar; mi padre tenía 5 años. La silicosis es una enfermedad típica de mineros. Se contrae por respirar constantemente pequeñas partículas de cristal de sílice. La muerte adviene por asfixia.
La abuela enviudó quedándose a cargo de 6 niños. El abuelo carecía de prestaciones laborales. Nada de pagos por incapacidad, ni hospitales públicos, ni pensión de viudez. Agonizó en una vecindad en Santa María la Ribera, acompañado de su familia. Falleció el 5 de enero por la noche. Mi padre se enteró de que la inexistencia de los Reyes Magos por la vía más dura. Una buena señora le regaló a mi papá un caballito de palo; detalle amable que, evidentemente, no consoló al huérfano.
Para sacar adelante a la familia, mi abuela lavó ropa ajena, limpió casas, fregó pisos. Sufrieron hambre. La comida ordinaria era frijoles negros, café y tortillas. La carne se reservaba para días especiales. A mi papá le gustaba mucho el chocolate espumoso, a la francesa; pero únicamente lo podía beber pocas veces, porque era caro.
El abuelo trabajaba en minas de plata. ¿Ven por qué me enoja tanto que los mineros sigan trabajando y muriendo en condiciones inhumanas? Es increíble que actualmente muchos de ellos no gocen de las prestaciones laborales más elementales. Eso se llama explotación y es culpa de  la maldad de algunos empresarios y de la complicidad de funcionarios, desde presidentes municipales hasta secretarios de Estado y senadores de la República.
Pero mi abuela tuvo algo muy claro: sus hijos deberían estudiar. Mi padre estudió la primaria y la secundaria en escuelas públicas. Después se inscribió en la vocacional. Ahí mejoró un poco su situación, pues consiguió una pequeña beca en efectivo. Es lo que deben hacer las instituciones. Ayudar a estudiar. ¿No? La vocacional era durísima. Y mi abuela, en contra de la voluntad de mi padre, iba a preguntar por las calificaciones de su hijo.
Mi padre ingresó a la Escuela Superior de Ingeniería del Politécnico Nacional. El nivel de estudios era altísimo y el material –libros, compases, reglas de cálculo, tablas— era carísimo. Mi padre los cuidaba mucho. Por fortuna, el Politécnico le seguía dando la beca y, además, mi tía María Luisa trabajaba como secretaría, y le ayudaba a comprar libros. No obstante, había veces que mi padre y sus amigos no tenían dinero para el trolebús y debían caminar largos trechos para llegar a casa.
Lógicamente, no había dinero para diversiones. Era la época del danzón y de los bailes en salón. Como mi padre era muy hábil para arreglos manuales, pagaba el boleto de los bailes escolares decorando los salones de baile.
Hizo sus práctica profesionales en la refinerías de Minatitlán, Veracruz. En aquellos tiempos el optimismo reinaba PEMEX. Las cosas parecían soplar viento en popa. Había una esperanza en la industria petrolera. El país estaba formado cuadros técnicos para explotar el petróleo. Cuando acabó la carrera, siguió trabajando en PEMEX un par de años; luego, se fue a una empresa privada.
Mi padre perteneció a la naciente clase media, una clase entrona, que provenía de la pobreza y que gracias a la educación pública, a las becas, a los créditos blandos, a las industrias paraestatales pudo salir adelante.
Me temo que hemos perdido el rumbo. La seguridad social esté quebrada y no por culpa de los asegurados, sino por culpa del gobierno que se gastó las aportaciones hechos por trabajadores y patronos. No es un problema de hoy. El problema tiene no menos de 24 años. ¿Dónde quedaron las aportaciones?
Mi padre no murió en un hospital público. Aunque hay gente bien intencionada en el Seguro Social, la atención es un asco. No hay medicinas. Faltan laboratorios  y camas. El servicio está colapsado. En urgencias, los enfermos se retuercen de dolor, en salas sucias y atestadas. Si yo no hubiera podido pagar médicos privados, mi padre se hubiera muerto mucho antes, mal atendido en el IMSS. Mi padre, como su abuelo, no pudo contar con un servicio médico público de calidad. Me da mucho, mucho coraje. ¿A ustedes no?
@hzagal

jueves, marzo 07, 2013

Imperio: la novela de Maximiliano


A ver qué les parece

http://www.youtube.com/watch?v=UeUzihp1Jv8

¿Por qué no creo en el PRI?


¿Por qué no creo en el PRI?
@hzagal

http://www.noticiasmvs.com/#!/opinion/por-que-no-creo-en-el-pri-411.html

Mis colegas y amigos están entusiasmados con el golpe de timón, rumbo firme y decidido, que ha dado Peña Nieto al país. Yo, en cambio, estoy aterrado. ¿Por qué no creo en el PRI?
1.    Porque la apatía, quizá complicidad, de los gobernadores príistas contribuyó a la inseguridad y violencia en sus respectivos estados.
2.    Porque los gobernadores del PRI (Tabasco, Chihuahua, Yucatán, entre otros) endeudaron a sus estados, entre otros motivos, para apoyar la elección de EPN.
3.    Porque los diputados del PRI quieren descabezar al IFAI y colocar consejeros a su modo para controlar la transparencia.
4.    Porque cuando el PRI fue oposición bloqueó las reformas “estructurales” que  ahora aprueban.
5.    Porque el PRI trianguló recursos a través de MONEX para financiar su elección.
6.    Porque cuando los diputados de oposición pidieron la comparecencia de la Rosario Robles de SEDESOL para conocer los criterios de la Cruzada Nacional vs. el hambre, la bancada tricolor (y sus comparsas verdes) bloquearon la petición.
7.    Porque el mismo PRI que lanza esta Cruzada gravará con IVA los alimentos, duro golpe a los más pobres.
8.    Porque a los más pobres se  les regresará en forma de “dádiva” para alimentos, lo que el gobierno les arrebatará con el IVA. (Y eso, si bien les va).
9.    Porque quienes pagamos nuestra cuota de IMSS pagaremos el IVA de las medicinas  que la Seguridad Social debe darnos
10. Porque quienes carecen de seguridad social y seguro privado, sufrirán el IVA en medicinas.
11. Porque en lugar de gravar el ingreso de los grandes consorcios y de los poderos, el PRI prefiere cobrar impuestos a los consumidores.
12. Porque en lugar de arremeter contra el emporio de los capos de las informalidad, prefiere gravar la leche, el huevo, la penicilina
13. Porque encarcelan a Gordillo y se hacen tontos con la inexplicable riqueza de los líderes de la CTM. ¿Sabían que Joaquín Gamboa Pascoe colecciona automóviles?
14. Porque un partido que ha gobernado durante 84 años interrumpidamente muchos estados de la república, como Campeche,  despierta las sospechas de cualquier demócrata.
15. Porque durante 70 años expropiaron, crearon, privatizaron, nacionalizaron, desnacionalizaron empresas, siempre pensando en beneficiar a su camarilla. ¿Lo dudan? Escarben en la historia de las grandes fortunas mexicanas.
16. Porque un presidente salido del PRI, López Portillo, dilapidó la increíble riqueza petrolera.
17. Porque figuras Chuayffet torpedeó la democracia cuando dirigió el IFE en el sexenio de Salinas de Gortari.
18. Porque Díaz Ordaz y Luis Echeverría utilizaron la Secretaría de Gobernación para arremeter contra los disidentes, y ahora Osorio Chong está investido de los mismos poderes.
19. Porque intenta acallar el creciente número de asesinatos ligados al crimen organizado para dar la impresión de que la violencia disminuye.
20. Porque la fotografía oficial de Peña costó 375,000 pesos.

En suma, no creo en el PRI porque  1) son los de siempre (o los hijos de los de siempre); 2) diciendo lo que han venido diciendo desde hace 84, “modernizar el país”, pero, sobre todo,  3) porque están haciendo lo que siempre han hecho: repartirse mi patrimonio y el tuyo como botín de guerra.

jueves, enero 03, 2013

Nuevo año, nada nuevo


  1. Día primer del año. Mi glucosa está en niveles espléndidos. No he probado un sólo dulce durante diciembre, ni un sólo mazapán, ni un sólo turrón. La pregunta es ¿vale la pena vivir una Navidad sin mazapanes?
  2. Reviso mi bitácora: 16 días seguidos de ejercicio. Me odio.
  3. Gasté mis vacaciones de invierno escribiendo sobre la felicidad de Aristóteles. Quizá valdría la pena invertir más tiempo en ser feliz.
  4. 2 de enero. Charlo con Lalo. Los museos le aburren pero, posee una gran sensibilidad estética. ¿Causa y efecto?
  5. Este año seguiré recibiendo La jornada y Reforma. La única manera de enterarse mediamente de lo que ocurre en este país es leer ambos periódicos durante el desayuno.
  6. Avanzo en mi lectura del Salvador Novo.
  7. Continuó viendo películas del Santo a eso de  las once de la noche. 
  8. 3 de enero por la mañana: reviso mi manuscrito sobre Aristóteles y leo los anónimos que me insultan en mis correos y redes sociales. Sigo intrigado por su origen. Su origen en variopinto. 
  9. 3 de enero por la tarde: voy a la farmacia a comprar cepillos de dientes. El café oscurece mis dientes. Sin embargo, el café es la más noble de las drogas. ¿Saben de alguien que hay muerto por una sobredosis de café?
  10. 3 de enero por la noche. Me entero de otras dos personas de misa y comunión diaria que mienten descaradamente a la hora de hacer negocios. Por supuesto, no pagan las prestaciones de ley a sus empleados. 

martes, diciembre 04, 2012

Retomo el blog: diciembre 4


  1. He descuidado este blog. Muchas clases, muchas juntas, muchos trámites y, evidentemente, la intensa promoción de Imperio. Estoy contento con la novela y me gusta promocionarla. ¿Está mal que lo piense así?
  2. Odio llenar papeles y formularios. Si el progreso de un país dependiese de la cantidad de juntas e informes que se llenan, hace tiempo que México habría superado a Suecia.
  3. Presenté Imperio  en FIL de Guadalajara el sábado 1 de diciembre. Me da gusto ver tanta gente paseando entre libros. En el peor de los casos, es preferible ir de compras a una feria de libros que a una tiende departamental. Pero me intoxiqué el sábado por la noche. No sé si fue con un club sandwich o con un trozo de pizza. Si por lo menos hubiese sido con camarones.... Me deshidraté. Hube de cancelar las entrevistas del domingo y a duras penas regresé a México el domingo por la tarde.
  4.  Desde el domingo 2, todo mundo rinde vasallaje al nuevo Rey. Me impresiona el servilismo de algunos personajillos. Este ambiente cortesano me recuerda el ascenso de López Portillo al poder. "Don José" le decían algunos empresarios; luego vino el desengaño. 
  5. Leo a Salvador Novo. Vaya que sabía moverse entre la alta sociedad a pesar de ser homosexual.
  6. Mi glucosa va estupendamente bien. La mido a diario.
  7. Dedicaré diciembre a trabajar como energúmeno en un texto de filosofía. Se trata de un texto más libre, donde iré más allá de la exégesis. Tendré voz propia.