sábado, abril 29, 2006

Pesimismo, optimismo, esperanza

La modernidad ilustrada es optimista. El cristianismo es pesimista, pero cultiva la esperanza. Los posmodernos son pesimistas y desesperanzados, salvo cuando se enferman y acuden al médico para que los cure (¡ah! entonces sí tienen fe en la razón intrumental). Cuando el médico los desahucia, acuden al sacerdote, al pastor o al rabino (siempre en secreto) y recobran la esperanza. Por eso los optimistas difícilmente se irán al cielo cristiano: no necesitan de quien les enjugue las lágrimas.

Hay varias caminos de superar el pecaminoso optimismo ilustrado, cito algunos: 1) Casarse o, en su defecto, confiar ciegamente en la novia; 2) Cumplir cuarenta años; 3) Aprender a embalsamar cadáveres de gente famosa; 4) Utilizar el corrector de Hortografía de Word; 5) Dar clases en secundaría; 5) Padecer migraña; 6) Visitar Nueva York

6 Comentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

Qué horror, ayer inauguré este blog y nadie me ha leído. Un "post" por el amor de Dios, un post aunque sea cortísimo.

8:22 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Ja, ja, ja

9:34 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Falso .los pesimistas son los ateos

9:35 p. m.  
Blogger El Serch dijo...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

1:43 p. m.  
Blogger beto perdido dijo...

Decirle a esa persona especial "te amo" y que te diga que está borracha y somnolienta para seguir hablando...

8:28 p. m.  
Blogger Enrique G de la G dijo...

No vivir en el DF

2:36 a. m.  

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