jueves, agosto 10, 2006

El nuevo decálogo

Mi tío Chuma ─el que murió atropellado─ regresó muy contento de la catequesis, tendría cinco o seis años:
─Papá, papá, ya me sé los mandamientos
─ A ver chamaco, dígamelos ─mi abuelo, militar y come curas, siempre les habló de usted a sus hijos.
─Primero, amaras a Dios sobre todas las cosas; segundo, no tomarás el nombre de Dios en vano; tercero, santificarás las fiestas; cuarto, fornicarás a tu padre y tu madre…
─Chamaco, ¡váyase a volar! A mí no me meta en sus cosas, allá usted y su madre

4 Comentarios:

Blogger El Serch dijo...

psss...

cada quien sus perversiones

11:10 p. m.  
Anonymous el sofista enmascarado dijo...

¡Qué bien está eso!

2:29 p. m.  
Blogger Garcín Altoalcázar dijo...

Doctor:

Es de mal gusto sacar aquí tus obsesiones. Mejor trátalas en terapia con un psicólogo.
Los traumas de infancia son asunto delicado y no pueden salir así sin más de la intimidad, dejándose ser leídas por el impúdico público del blog.

Ahora que, como dice el refrán: "el que por su gusto muere, hasta la muerte le sabe".

Qué cosas se puede encontrar uno hoy día por la red...

12:14 a. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

You have an outstanding good and well structured site. I enjoyed browsing through it »

5:54 p. m.  

Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]

Vínculos a esta publicación:

Crear un vínculo

<< Página Principal