martes, septiembre 05, 2006

Oceanografía polar

Vivir es caminar sobre una delgadísima capa de hielo, debajo de la cual está el mar infinito y frío. Si no caminamos, el suelo se vence y caemos en el abismo azul. Si llevados por la prisa o por la vanidad, pisamos muy fuerte, el hielo también se rompe. Hay que caminar constantemente, pero de puntitas, calibrando cada una de nuestras pisadas. Si logramos llegar más allá de mar congelado, si alcanzamos tierra firme, nos toparemos con montañas de nieve y moriremos congelados o de hambre. Por eso, el destino de los seres humanos buenos es reencarnar en focas, aunque puestos a elegir especies, es preferible el oso polar, que puede nadar, caminar sobre hielo y nieve, y comerse a las focas despistadas.

3 Comentarios:

Anonymous the little queen dijo...

o ser pingüino y sentirte social e ir de smoking todo el tiempo y sobretodo andar y andar y andar mucho para conseguir comida... corriendo el riesgo de que te devore una ballena... sin que nadie te defienda. Este compartimiento me suena... algunos seres humanos estan predestinados a ser siempre unos esclavos de si mismos.

6:44 p. m.  
Anonymous Ya saben quien soy dijo...

¡Es la metáfora del bailarín de Kierkegaard!

11:20 p. m.  
Blogger filósofo indomable dijo...

si caminaras sobre puntitas en el hielo la presion del tu cuerpo al estar sobre una superficie menor venceria el soporte que te brinda el hielo por lo que te mojarias y te daria frio, mejor ire a la playa

2:17 p. m.  

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