sábado, diciembre 09, 2006

Pan dulce

A mi padre le encanta el pan dulce. Por eso, mi infancia está salpicada de recuerdos de diversas panaderías, cada una con su especialidad y su estilo. Los domingos por la tarde solíamos comprar pan de El Globo, que en los años sesentas y setentas sólo contaba con dos o tres sucursales. Me ilusionaba ir porque, además de los panquecitos con chochitos blancos —luego supe que se llamaban garibaldis— ese día regalaban globos, costumbre que todavía mantienen. Siempre pedía que me compraran pastelitos, pero de ordinario me los negaban, porque eran muy caros. Era parte del drama dominical.

En Insurgentes Sur, por el rumbo de la colonia Florida, había una pastelería alemana, Telli. Vendían unos garabatos de chocolate deliciosos y unas sabrosas galletas de nuez mermelada de durazno. En Telli sí me compraban pastelitos. Mis predilectos eran unos cuadraditos, coronados por una pila de tronquitos de chocolate rellenos de crema rosa, amarilla y blanca. Obviamente lo que me gustaba eran los troncos y dejaba el resto. También vendían unos pequeños vasos de chocolate macizo, rellenos de pastel. En una de mis fiestas de cumpleaños, mi madre compró esos vaso, sin pastel, y los sirvió con helado. Al principio, los niños pensaron que era un vaso cualquiera y los abandonaron sin hacerles caso, cuando cayeron en la cuenta de que eran de chocolate, causaron sensación.

Más modesta y tradicional: Elizondo, en Diagonal San Antonio, cerca de donde vivían mis abuelo. Recuerdo los corazones de azúcar y los cuernitos de masa compacta, tipo galleta, con puntas recubiertas de chocolate. Hace poco regresé a esa panadería y me decepcionó su sabor.

Mención especial merece Hornos Ideal, que quedaba justo enfrente del condominio Insurgentes, el del anuncio de Canadá. En realidad el negocio era la venta de hornos eléctricos. La fabricación de pan servía, imagino, como promoción. El pan era caro, según me cuenta mi madre. De ahí lo mejor eran una empanadas cuadradas y rechonchas, rellenas con mermelada de piña. También recuerdo unas galletas grandes de nuez y otras de naranja. En aquellos tiempos, me ilusionaba la pastelería El Molino, contigua a Hornos Ideal. Se me antojaban los pasteles de merengues rosas y azules. Mi padre, celosos gourmet, nunca me compraba nada de ahí y me explicaba que era de mala calidad. Por supuesto, nunca me convencían sus argumentos y siempre me quedaba con ganas de los pasteles de colores.

16 Comentarios:

Blogger Imagíname dijo...

Uy...ahora si tocó un tema apetecible...creo que soy más panívoro que carnívoro, donde quiera que voy compró pan, y pues en el DF no fue la excepción, cerca de donde me quedo hay una panadería El Globo y pues si tienen unos panes muy ricos, aunque me gustaron mas unos que compré en una panadería que está afuera de la entrada al metro Xola. Ahora aquí en mi tierra chiapaneca también se hace muy buen pan, especialmente en dos lugares, San Cristobal y Ocozocuautla (o Coita como se le conoce aquí), me encantan las rosquillas, los polvorones, el bienmesabes, el marquesote...para que le sigo, me gustan todos, aunque los que mencioné son de mis preferidos, muy diferentes a los del centro del país, pero con un toque y sabor casero que no lo igualan en ningún lado, ojala y algún día los probara y de su opinión. Que tenga buen día Dr. Zagal.

7:53 p. m.  
Blogger Miguel Tormentas dijo...

ve por los pasteles de colores...

esto me recuerda -una digresión digna del kiks- a doña leonor acevedo que reprobaba el gusto de borges por lo popular

1:37 a. m.  
Anonymous memín.n. (escritorazo y gato del doc.) dijo...

Me levanto muy de madrugada. Me limpio los mocos y voy al sanitario a devolverle a la madre naturaleza los alimentos que generosamente me brindó.
Pienso en la poesía de Rilke y me inspira para escribir diariamente versos que lleguen al corazón.
Pienso en los mejores escritores latinoamericanos. Desde luego el primero es Borges. Mi favorito para el segundo puesto es nada más y nada menos que el doitor.
Un poema de mi invención para las chicas y chicos que visitan este blog:
En la punta de aquel cerro,
hay una piedra caliza,
ábrete de patas
que ahí te va mi longan...

Ay no, no, se me salió lo vulgar y naco. Ya no vuelvo por aquí, lo juro. No hará falta que me censuren.

6:18 a. m.  
Anonymous alex ferri dijo...

Es usted un completo conocedor de toda la comida, le felicito por su buen gusto. Sin embargo, por lo que he leído, los recuerdos de la infancia no hacen más que acentuar su lado cursi, lo cual aprendo, poco a poco, a estimar.

Me da mucha pena la gente que escribe estupideces en sus comentarios, debería censurarlos. La opinión libre es para quien la merece,no para la muchedumbre, como diría mi amigo Lorenzo Matias: "Hay que pasar de ellos como de la mierda".

Un saludo Zagal, siga endulzando su vida.

10:03 a. m.  
Anonymous Osito Bimbo dijo...

Ok, ahora vamos por los pasteles de Sanborns...

10:42 a. m.  
Anonymous Tartufo dijo...

Sí, como dice Alex, esos pelados, tarugos y maliciosos se van a quemar en el infierno per saecula saeculorum.

4:55 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Aquí vuelve a quitar toda duda. Es usted un ñoño.

8:09 p. m.  
Blogger Guillermo dijo...

Qué onda Héctor, oye estaba pensando en si tendrá algo la repostería y que haga pensar en el pasado. (Justo ahora me como una galleta pero no, como que no). Lo digo por aquello de la mandarina de Proust. Y bueno, por tus post. Te cuidas.

12:53 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Pues a mí me preocuparía menos escribir albures y estupideces que defender "sabiamente" esta filosofía fascista:
"La opinión libre es para quien la merece,no para la muchedumbre, como diría mi amigo Lorenzo Matias: "Hay que pasar de ellos como de la mierda".
Esta es la gente que tenemos en el gobierno...

11:03 a. m.  
Anonymous Felipe "el abogado" dijo...

¡Hola Héctor! He descubierto tu blog y me ha encantado (a pesar de ser abogado, creo que no se me ha deformado del todo la conciencia).

Entrando en materia ¿alguién ha probado las conchas que venden los domingos las monjitas josefinas afuera de la iglesia de San Juan en Augusto Rodín? ¡Las conchas de chocolate son espectaculares! (casi tan buenas como la barbacoa de un localito cercano).

En fin, saludos desde el mas recóndito de los infiernos electorales...

2:24 p. m.  
Blogger K dijo...

Me alegra la visión que tiene del pan dulce, porque me parece que hay aromas evocadores y uno de ellos es la repostería. El pan dulce es más imporante que criticar cualquier filosofía fascista, en realidad es más importante que cualquier filosofía.

9:32 p. m.  
Blogger Goldenlink dijo...

el pan de dulce, jajajajaja que cosas, mi panaderia favorita, no lo se, tal vez las panaderias tradicionales, que hacen el mismo pan desde hace años, y las donas del chedraui, y los cuernitos rellenos de higo de la casita de pan, tal vez los roles de canela de una panaderia que creo no tiene nombre, hoy recuerdo cuando en primaria nos llevaron al taller de un panadero, ver como hacian los pasteles, las conchas los bolillos...

me gusta mucho el pan, con cafe, con leche, con chocolate.

10:24 p. m.  
Blogger Miguel Tormentas dijo...

akratós...

3:56 a. m.  
Blogger De-Scartes dijo...

si conociéramos el proceso industrial de los panecillos quedaríamos convidados a nunca más comer harina...
las conchas de la panadería de Tetelpa merecen mención especial; el némesis gastronómico de hartos chavales consisite en rellenar estas conchas con los también sabrosos frijoles que preparan las cocineras

7:42 a. m.  
Blogger alonso ruvalcaba dijo...

la colonia roma era una panadería muy feliz cuando yo era niño: la luarca, en tlaxcala, donde vendían vasitos de leche para acompañar tu pan [o boing (!)]; la monterrey, junto al mercado, donde comprábamos conchas buenísimas para sumergir en leche conasupo; la gasset, en medellín, y sus sensacionales medianoches [qué fue de la gran medianoche, carajo? una pérdida que habría que compensar con algo. las donas glaseadas tipo krispi kreme, tal vez?]; la espiga, en insurgentes, totalmente dominical, que le hacía buena competencia...

10:58 a. m.  
Blogger vajoss dijo...

Hola, me desepciono que no halla mencionado las ranas y los ratones de Telli eran unicos, hay Dios, lo que daria por un pastelillo de esos.

9:12 a. m.  

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