jueves, agosto 31, 2006

La honra de Zagal

Napoleón triunfó en la batalla de Marengo y su cocinero de campaña inventó un pollo con brandy al que bautizó pretenciosamente como “Pollo Marengo”. Otros personajes han prestado sus apellidos a la gastronomía. Yo quisiera heredar a la posteridad un platillo espléndido, un postre eximio, un “Zagal de vainilla”, dulce, cremoso, suculento, sin colesterol y sin triglicéridos. ¿A alguien le sobra una receta?

martes, agosto 29, 2006

Feliz cumpleaños materialista; materialista, ¡feliz cumpleaños!

Fragmento de conversación con mi asistente:
─ ¿Qué quiere que te regale de cumpleaños?
─Que seas feliz… no, mejor que me invites un café… no mejor que no cobres un mes de sueldo.

El cazador cazado

Me topo con X, un personaje libidinoso, descreído y mordaz, una oveja descarriada de la casa de Israel, pero inteligente y, sobre todo, con un residuo de buen corazón. Intercambiamos los saludos de rigor y le pregunto:
─ ¿Cómo le hago para ganar más dinero?
─ Doctor, pregúntese cómo le debe hacer usted para ser más feliz con el dinero que gana…

¿Desde cuando los patos le tiran a las escopetas?

viernes, agosto 18, 2006

Aspiraciones

El premio Nobel es pecado, porque no me lo he ganado. La verdad, la verdad, quisiera ganármelo; pero si no puedo, de perdida el melate.

miércoles, agosto 16, 2006

Cantado bajo la lluvia

La idiotez es soluble en agua. Basta una lluvia ligera para que la gente maneje con torpeza.

lunes, agosto 14, 2006

Vejez

Mi querida D. cumplió años:
─ ¿Estás contenta?
─ Bueno, pues, sí, pero no mucho.
─ ¿Por qué?
─ Es que ya tengo quince años. Me estoy haciendo vieja.
─ ¡Por favor! Quince años no son nada.
─ Es que así se comienza…

jueves, agosto 10, 2006

No hay censura

Un aviso. NO he borrado un solo comentario. Son los autores de los comentarios quienes han practicado la mejor de todas las represiones: la autocensura. Por lo pronto, Zagal ha permitido toda clase de letras en este espacio. Por lo pronto...

Yo también tengo curiosidad, ¿qué habrán borrado?

El nuevo decálogo

Mi tío Chuma ─el que murió atropellado─ regresó muy contento de la catequesis, tendría cinco o seis años:
─Papá, papá, ya me sé los mandamientos
─ A ver chamaco, dígamelos ─mi abuelo, militar y come curas, siempre les habló de usted a sus hijos.
─Primero, amaras a Dios sobre todas las cosas; segundo, no tomarás el nombre de Dios en vano; tercero, santificarás las fiestas; cuarto, fornicarás a tu padre y tu madre…
─Chamaco, ¡váyase a volar! A mí no me meta en sus cosas, allá usted y su madre

domingo, agosto 06, 2006

Hegel y la precariedad humana



Acabo de llegar de Londres en un vuelo agotador. Sucedió lo que tanto me temía: pesqué una enfermedad gastrointestinal. Nada de cuidado, aunque como suele acontecer en estos casos, la enfermedad es muy molesta y, ¿cómo decirlo?, un poco engorrosa. Cada vez que visitaba el baño me acordaba de Hegel, quien murió de cólera, es decir, de diarrea. El filósofo de la síntesis falleció de dispersión (Según otra versión, la causa fue una enfermedad parecida al cáncer).

El paseo-safari hubo de suspenderse. Viajé de Mombasa a Nairobi en el primer vuelo que encontré, gasté un dineral. Ni siquiera pude poner un pie en la playa. Si la superstición no fuese pecado, juraría que los espíritus tribales se vengaron de mí por difamar esta tierra. ¡Ay!

Me atendió el médico del hotel, una mujer muy agradable, acostumbrada a tratar con turistas aprensivos. Su prescripción se limitó a dieta blanda, líquidos abundantes y paciencia. Diagnosticó una infección viral, de las que se auto controlan, a diferencia de las bacteriana que necesitan antibióticos. Dicho y hecho, el viernes en la mañana mejoré, incluso me animé a pasear un rato por Nairobi, aunque no hay mucho que ver, pero después de todo el jueves encerrado en el cuarto de hotel, tomar aire fresco resulta estupendo. Bueno, eso de “aire fresco” es una metáfora; el calor húmedo sofoca, ríanse de Culiacán, Villahermosa o Mérida, lo de Nairobi es humedad y lo demás son vaciladas. Desconfíen de las guías de viajeros, según ellas, el clima de Nairobi es moderado, incluso en esta época. Se ve que quien la escribió jamás caminó fuera de su habitación.

¿Y de dónde salió el virus si tomé todas las precauciones sugeridas por las guías y por mi hipocondría? Hay tres hipótesis: 1) Al lavarme los dientes; 2) Con el té o el café; 3) Con los cubitos de hielo de una Coca Cola. Me inclino por la tercera. Sea como fuere, de ahora en adelante me lavaré los dientes sólo con agua purificada.

Evidentemente, saqué la fotografía de google. ¿O les hubiese gustado ver un wc?