sábado, julio 14, 2007

Filosofía express


Estoy leyendo Boquitas pintadas de Manuel Puig. Esperaba algo más. La consecuencia lógica de la esperanza es, en lo humano, la decepción. Por eso, el optimista es un suicida en potencia, mientras que el pesimista es un enamorado de la vida. El pesimista ama vivir y precisamente por ello no quiere decepcionarse pronto.

5 Comentarios:

Blogger Mariana dijo...

mmm
solo me queda recomendar
"Purgatorio" de Raul Zurita
(recien terminada su lectura)
Sin grandes pretenciones
Bastante bueno

12:16 a. m.  
Blogger Roberto dijo...

Yo recordé Partículas elementales de Houllebecq.

1:46 a. m.  
Blogger Garcín Altoalcázar dijo...

Pura necrofilia, tú.

12:32 p. m.  
Blogger Julio dijo...

Yo, en cambio, recordé Ampliación del campo de batalla.

8:17 p. m.  
Blogger Justo Medio dijo...

Yo recordé Archie. ¿?

10:56 p. m.  

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