domingo, octubre 14, 2007

Mi bachillerato


El jueves pasado comí en el Pujol con un condiscípulo del bachillerato. Hace varios años que no lo veía y ahora, que soy profesor de su hijo en la misma preparatoria donde estudiamos a finales de los años setenta, retomamos en contacto. Lamenté no poder pasar más rato con H., pero la Patria (una madre posesiva y neurótica) demandaba urgentemente mis invaluables servicios en el Congreso de la Unión.

Como es natural, hablamos de los viejos tiempos. La verdad es que me la pasé muy bien esos tres años, especialmente los dos primeros. Tuve profesores buenos y profesores malos y, al final, el saldo fue positivo. La prepa de la Universidad Panamericana —recién estrenaba ese nombre el hasta entonces IPH— tenía una disciplina bastante más laxa que la de ahora. De entrada, las puertas estaban abiertas y podíamos asistir o no a clases según nos viniera en gana. Eso sí: los profesores pasaban lista y abundaban los extraordinarios por faltas. Por cierto, uno podía excusarse de asistir a la clase de Doctrina católica por motivos de conciencia. Fue el caso de T. P., uno de mi salón en cuarto C.

Gracias a tan generosa laxitud, mis amigos y yo pasamos ratos estupendos: escapadas al Ajusco en las nevadas de enero, quesadillas con la Gorda del Tepeyac para desayunar, larguísimos cafés en Lynis y Deny’s cuando nos aburríamos. Fuera del horario de clases también nos divertíamos: bailes disco con las niñas del Francés del Pedregal, vacaciones en ranchos y casas de campos, sesiones de estudio en casa de los amigos…
Mi profesor de historia en cuarto nos obligó a leer Derrota mundial de Salvador Borrego. Un libro inmundo, mentiroso, antisemita. Despidieron al profesor en cuanto terminó el curso. No sé porqué ningún periódico de izquierdas se enteró. Se hubiese armado un escándalo muy justificado. Al parecer, la investigación no es el fuerte de los periodistas mexicanos.

10 Comentarios:

Anonymous prepo up dijo...

La verdad, la verdad, lo que a mí más me gusta son las mujeres y la chaqueta.

11:10 a. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Me cuesta trabajo enteder cómo podemos pasar de un lado al otro del estrado. De un lado del periódico, al otro. Y me cuesta trabajo entender, porque aunque parecemos -a veces- ser la misma persona, frecuentemente, no lo somos. El costo de estar rodeado de alumnos o de periodistas fue tal, que olvidamos ya lo importante que era que un profesor estuviera preocupado por nuestro aprendizaje -o no. Al entrar en el salón de clases, vestido de traje, olvidamos que tipo de profesor queríamos ser.

¿Por qué a la filosofía no le interesa estudiar este abandono sistemático de los ideales? ¿Será porque los filósofos ya perdieron el interés en encontrar las respuestas que los hombres -a ellos mismos, a otros ellos mismos- necesitan?

Saludos.

12:45 p. m.  
Blogger Ululatus sapiens, nSJ dijo...

Dr. Zagal:

¿Qué tal? Saludos desde el noviciado jesuita de Cd. Guzmán, Jalisco.

El libro de Borrego es una barbaridad, una infamia en verdad. Aunque todavía más infame es que vaya en su edición número 50 y tantos... ¡y la gente lo sigue leyendo (tras comprarlo en una librería de viejo o en el metro) y creyéndolo!

Una de mis obsesiones siempre ha sido la II Guerra Mundial y la Alemania Nazi (si bien no soy ningún experto, al menos puedo jactarme de haber pasado al nivel 'amateur'), y siempre es una lástima toparme con mexicanos que opinan sobre la guerra y dicen cosas sacadas de ese libro...

¡Tres loas para la educación mexicana, una vez más!

¡Saludos!

7:40 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Pues en la UP y en el IPADE hay un buen de individuos que creen que lo del Holocausto es puro choro...
No hay que decir nombres, pero el Dr. Zagal sabe quiénes son algunos de esos.

9:00 a. m.  
Anonymous "Beato" Pío XII dijo...

Héctor, hijo mío:
Bien haces denunciado semejante porquería de libros. Nada más ad hoc para tu filosofía de la censura.
Pax.

9:10 a. m.  
Anonymous lorenzo matias dijo...

Joder macho, escribes con la tristeza de un anciano, pero al ver los comentarios que recibes, no se puede esperar mucho.

Hay que "desaprender" como dijo el francés.

9:33 a. m.  
Blogger Garcín Altoalcázar dijo...

Qué cosas.

5:44 p. m.  
Anonymous Putísimo dijo...

Ay, pleasure at the fairground on the waaaaayyy!!!

10:54 a. m.  
Anonymous el beato carlos dijo...

Pues ya puestos en rolas ahí les va esta...

11:38 a. m.  
Blogger Mac dijo...

Doctor, la investigación no es el fuerte de los periodistas mexicanos por dos motivos: la inmediatez y el rating. Se valora más una rápida nota sensacionalista que una buena investigación.

Lo digo por experiencia, desde la que tuve en aquella preparatoria (en épocas ya de disciplina menos laxa) hasta hoy en día, que trabajo en el "boletín de la derecha".

1:14 a. m.  

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