domingo, mayo 27, 2007

Trendy







Advertencia: solo para chilangos.

Barcelona es como la colonia Condesa, nada más que a lo bestia. Que me perdonen los catalanes, Barcelona es pretenciosa, vacía, fría, una ciudad que vive de la apariencia, una enorme pieza de utilería poblada por actores presuntuosos. Cataluña se merece algo mejor que una imitación mediterránea de la Village de Nueva York. El problema no radica en la deslumbrante escenografía, sino en los actores.

Lo peor de todo es que la epidemia se extiende. Las calles de la Condesa del DF están llenas de barcelonenses región cuatro. ¿O hemos de decir barcelonetecos? Pululan en los cafés, en los bares, en los parques. Visten con un costoso desenfado: mucho dinero para lograr una descuidada apariencia, pero a diferencia de los hippies sesenteros, no hacen de sus prendas una consigna política, sino un gesto de autosuficiencia. Los condesos y condesas devoran los libros de Anagrama, pero no leen textos clásicos: ni Cervantes, ni Shakespeare, ni Esquilo. Son hijos de la moda, del diseño. Para decirlo rápido y pronto: la Condesa se nutre de Gael García y Diego Luna.

¿Se han dado cuenta de que en ese barrio no hay prácticamente ningún lugar bueno para comer? Los mejorcito del rumbo son el Sep’s del Michoacán, que vive en dorada decadencia, el Bistro Mosaico, el Tierra de Vinos y el Contramar. Los dos últimos están en la Roma. El detalle es revelador. La Condesa está llena de restaurantes y cafecitos y, a la hora de la verdad, no hay nada digno de visitarse. Es lógico. A la Condesa no se va a beber ni a comer, sino a ver y ser visto. Es el gran teatro del mundo.

Lamentablemente, en chilangolandia andamos escasos de espacios donde caminar y donde tomar un café. Por eso yo también visito la Condesa. Mea culpa.

lunes, mayo 14, 2007

Consejo

"A quien madruga, Dios lo arruga"
San Leoncio de Maguncia


La enseñanza más valiosa de mi Doktorvater fue la siguiente: "Si te levantas sin luz del sol siempre estarás cansado. Lo que descansa no es de dormir ocho horas, sino despertarse tarde".

viernes, mayo 11, 2007

Cementerios de perros


Los perros y los gatos precederan a los adúlteros en el reino de los cielos
San Epigmenio de Cannes


Una señora acudió a la iglesia de mi colonia para depositar los restos de su entrañable perro. También quería que se rezara una misa por el eterno descanso de su mascota. Mi párroco, una sacerdote muy tradicional, se negó y la mujer se enojó mucho. Una católica menos en la lista.

Habrá que ver cómo termina el lío, pues ella pagó por el título de propiedad del nicho de la cripta y, en principio, tiene todo el derecho a depositar las cenizas de su animal. Por si las dudas, yo he ordenado en el testamento que mis cenizas se lancen en el Caribe. Así mis deudos podrán disfrutar de un viaje todo pagado y yo no sufriré la molesta vecindad de un animal.

Por otro lado, tengo un amigo que amó a su perro hasta que llenó su laguna sentimental de una manera más tradicional. Ahora el pobre animal pasa hambres, arrumbado en una jaula de azotea, lleno de pulgas y sarna. Ruego a Dios para que la fortuna no castigue al desagradecido amo con un revés amoroso.