viernes, enero 18, 2008

Platón y la política

La participación de Platón en la política fue poco afortunada. Según recuerdo, terminó vendido como esclavo. Espero que mi incursión en ese mundo tenga una desenlace distinto. He pensado que puestos públicos me gustaría ejercer:

  1. Presidente de Conaculta (pero sin tener que firmar cheques ni atender visitas molestas).
  2. Director del Instituto Nacional de Antropología e Historia (siempre y cuando me quintuplicaran el presupuesto y no tuviera que asistir a juntas).
  3. Director del Museo Castillo de Chapultepec (si me permitieran bañarme en la tina de mármol de la Emperatriz Carlota)
  4. Director del Fondo de Cultura Económica (con autorización de publicar mis Obras completas en pasta dura )
  5. Embajador en Italia (creo que se dice "ante el Quirinal"), pero siempre y cuando pudiera pasar los inviernos en México, porque aborrezco el frío.
  6. Agregado cultural en Francia (con la misma salvedad del n. 5)
  7. Director de canal 22: para pasar todos las temporadas de Friends de corrido y sin anuncios.
  8. Músico de la Orquesta Sinfónica Nacional con el único encargo de tocar las maracas.
  9. Secretario de la Defensa Nacional para bombardear todos los edificios que no me gustan (eso sí, vacíos, porque no soy asesino)
  10. Director del Comité Olímpico Mexicano para cerrarlo e invertir todo su presupuesto en el croquet.
  11. Gobernador del Banco de México para imprimir billetes más bonitos que los de ahora.
  12. Gobernador de Hidalgo para comer pastes con té a las cinco de la tarde.
  13. Presidente municipal de Mérida, para utilizar guayabera en la oficina.

Cargos que no quiero ocupar:

  1. Secretario de Hacienda, porque es muy aburrido.
  2. Embajador de México en Estados Unidos, porque hablo inglés como Speedy González.
  3. Secretario de Marina, porque no me queda el color negro del uniforme de gala.
  4. Director del Instituto Nacional de Oncología, porque soy hipocondriánco y me la pasaría en revisiones médicas todos los días.
  5. Director de la zona arqueológica de Teotihuacán, porque el rumbo no me gusta.

sábado, enero 12, 2008

Yo Satán XIII: La diestra de dios es poderosa



Dales conforme a su obra, y conforme a la perversidad de sus hechos;
Dales su merecido conforme a la obra de sus manos.
Por cuanto no atendieron a los hechos de Yahveh,
Ni a la obra de sus manos,
Él los derribará, y no los edificará
Salmo 28

El resto del texto ha sido suprimido para no faltar a la moral ni a las buenas costumbres.

domingo, enero 06, 2008

Aurea Mediocritas


1. Acostumbrarse a viajar en turista. Excepcionalmente, y por acumulación de millas, volar en clase de negocios.
2. No pretender que la gente te reconozca al llegar a un restaurante.
3. Hacer todas las filas como cualquier otro.
4. Renunciar a los hoteles de gran turismo y contentarse con los de cinco estrellas.
5. No beber champaña, salvo Viuda de Clicquot y eso, en contadas ocasiones
6. Ordenar en los restaurantes vinos chilenos.
7. No traer chofer.
8. No salir en la sección de sociales.
9. No ganar el premio Nobel de Literatura. Es más, ni siquiera el Villaurrutia.
10. Olvidarse de que Harvard o Heildelberg lo inviten a uno a dictar un ciclo de lecciones magistrales.
11. No comprar tapetes persas tejidos por manos de niños pequeños.
12. Contentarse con hablar un poco de inglés y, dos ó tres palabras de francés y alemán.
13. Olvidarse de tocar el violín y el piano.
14. Resignarse a que Anagrama jamás publique nuestras novelas.
15. Dejar de hacer abdominales para recuperar la cintura 31 de hace un par de años.
16. Saber que jamás recuperaremos los niveles de triglicéridos, colesterol y glucosa de nuestra adolescencia.
17. No gastar en cremas contra las arrugas.
18. Disfrutar del clima templado de la ciudad de México.
19. Disfrutar la comida chatarra.
20. Rentar películas de acción los fines de semana.

Yo Satán XII: la historia de Sodoma.


Este texto ha sido suprimido para no asustar al "anónimo pudibundo".