lunes, marzo 09, 2009

Bodas

En El Quijote se describe el opíparo banquete de las bodas de Camacho. Curnosky, príncipe de los gastrónomos, se regodea en los platillos de una boda pueblo: frutas, pescados, carnes, legumbres. Claro que, a la hora de la verdad, la mesa la disfrutan los invitados y no los novios, ni tan siquiera los familiares cercanos. La madre suele pasar la fiesta llorando por su hija --o su hijo-- que cayó en las garras de un vividor o de una casquivana. El padre de la novia se queja interiormente por el precio del banquete. Las hermanas pasan revista al mal gusto de las cuñadas. Él y ella, si están enamorados, ponen una cara de tontos dignas de ser inmortalizadas por Velázquez junto a su colección de bufones. El tocado blanco de la novia se mancha con la sopa, y el frac, rentado, se mancha con la bebida. La camisa de etiqueta del novio termina llena de lápiz labial, no por los ósculos del cónyuge, sino por los besuqueos de todas las amigas, primas y tías.

Dependiendo del realismo de la familia, se hace una colecta, so pretexto de “el zapato de la novia". La pareja está lo suficientemente atontada como para no darse cuenta de la importancia de tal gestión; de ese dinerito comerá la feliz pareja la quincena que sigue a la luna de miel. Lamentablemente muchas familias elegantes han prescindido de costumbre tan loable por aquello de la buena educación. Son las mismas familias que organizan un Baby Shower para la novia, perdón, una reunión en el Chipendale (mueblería famosa), y una despedida de soltero para el caballero en el Solid Gold, u otros centros de sano y solaz entretenimiento.

La boda se desarrolla con parsimonia. La ceremonia religiosa es un alarde de musicología. Los novios se han devanado los sesos para elegir la música. Después de mucho pensar, han escogido para la entrega de arras y el “amarre” con lazos, el "Canon de Pachelbel" (Pachelbel es el autor, no el nombre de la “melodía); para el ofertorio --cuando se escuchan los suspiros de las adolescentes, el lloriqueo de las viejas y los ronquidos de los galanes-- se toca "Jesús alegría de los hombres" de Bach, arreglado para la orquesta de Ray Conif. Durante la comunión, se interpreta el Ave María sic. Schubert, que es como para convertirse al materialismo ateo. Mientras la feliz pareja abandona la nave, acompañada de sendos pajes (los sobrinos de la novia) y bellísimas damas de honor, se escuchan lo acordes zacatecanos de la marcha nupcial.

La minuta del banquete es universal. Solo varía el precio, dependiendo de si fue Mayita, Ambrosía, Gómez Tagle o El molino quien se encarga del servicio. El menú tradicional: crema de champiñones (o de espárragos, según la maicena se pinte de verde o no), coditos con queso (o crepas Sofía), pollo con salsa normanda (restos del gel del primer plato) o filete de ternera a la piamontesa (con maicena requemada), el sorbete del Chef (del Reclusorio Norte), pastel de boda (la maicena restante con merengue), café (líquido transparente). Las bebidas son clásicas. Los aperitivos son destilados: ron, whisky, brandy y vodka. (Lo más seguro para no quedar ciego es el ron). Con los manjares fuertes vino blanco alemán (tibio y dulce) y vino tinto venezolano (“Que rico está este vinito. Tiene un bouquet muy “acedrado” y fuerte. ¿No?). Con el pastel, champaña Veuve de Madame Rochas. Para el café, como no, anís Del Chango y crema islandesa.

Afortunadamente a las cuatro de la madrugada llegan los tacos.

10 Comentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

¿ Qué onda dr.? ¿ acaba de ir a una boda? qué ingrato, criticando después del gasto que supuso, porque ud. se cree muy sabio y exquisito.

6:18 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

bueno, qué pedo con este post? Fue chiste o qué onda?

1:28 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Y yo prefiero divertirme en el Solid Gold, sanamente, seguro, con una mujer con cuerpo de diosa (yo no tengo la culpa, sino Dios que la hizo estar buenísima). Prefiero eso a amargarme la vida sin haber tocado nunca una mujer, sin amar, rezándole todos los días a un güey bien ojete que no fue santo (no digo nombres), y a tener la cabezota llena de tinieblas, una cosmovisión tamaño corcholata, una bola de aduladores mediocres, etc.
Y si las viejas se quieren divertir en el Chipendale, pues bien. Y si no quieren que vayan sus novias, pues póngase a trabajar los músculos en un gimnasio. No vayan a creer que las mujeres no miran los cuerpos de los hombres y sólo andan pensando en la maternidad, como cree el doitorcito.

1:33 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Pobre wei el de arriba, orale, a darle al gimnasio...
Seria bueno dejar un post con 0 comentarios a ver si lo resiste la vanidad y el ego del doitorcito, no perdamos mas el tiempo.

10:45 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Otro pendejo que se escandaliza más por el sexo que por otras cosas.Sí, me refiero a ti, anónimo de arriba. Allá tú si te has perdido en la vida un table dance con una mujer en el Solid Gold, en el Dow Jones y en otros lados (que te recomendaría) POR TEMOR A IRTE AL INFIERNO.
Y pues sí, ve al gimnasio pendejo, que las mujeres también miran los traseros de los hombres, y no están pensando en la Virgen María y en tener mil hijos, como te han adiestrado a creer.

Sigue con esa mentalidad, pero te acuerdas de mí el día que te pongan las cuernos seguro y te preguntes, "aaay, por qué a mí?" Y te vas a la verga a lo que respondas.

7:07 a. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Ya déjense de pelear y vayamos al Blog de Memo M., donde nos cuenta como se cortó la jeta con una navaja de afeitar. Córranle, córranle antes de que el Dr. me censure, pues no deja que se le toque un pelo a su discípulo, córranle!!!

7:20 a. m.  
Anonymous Alonso el numerario dijo...

Soy un fantasma...

11:31 a. m.  
Anonymous San Rafael dijo...

Héctor, tú tienes la culpa, tú has mencionado lugares de perdición donde se cometen los peores pecados. Sí, los de impureza, que según revelaciones hechas a la niña Jacinta son los que más almas arrojan al infierno (más aún que los pecados de injusticia contra el prójimo).
En lugar de estar empeñado en la lista de San José y en tu apostolado (te lo he recordado mil veces), mencionas antros malditos y despiertas la imaginación morbosa y degenerada de adolescentes descaminados. El Cielo ya no sabe qué hacer contigo.
No haces mortificación: Sacas a relucir tu gula, cuando sabes que deberías abstenerte de cualesquiera platillos exquisitos y comer sólo frijoles, arroz y una pechuga asada de pollo, que con eso basta para que sobrevivas. Cada vez que pienses en el arte culinario, debes mortificarte, rezar tres Aves Marías, un "Bendita sea tu pureza, etc., etc.", y ofrecer la mortificación por las intenciones de nuestro Padre.
Bueno, tú sabes, yo cumplo mi cometido, como hice con Tobit y Tobías, y te recuerdo que se aproxima el 19 de marzo.

4:32 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Uuuuta, cuanto loco hay por aquí...

5:46 p. m.  
Blogger Exmetalera dijo...

Excelente post!!! Dr. Zagal
En primer lugar, Gomez Tagle es muy bueno (lo digo por experiencia propia y aprovecho para hacerle publicidad).
En segundo lugar, desenfrenen sus pasiones en el Solid Gold y en los Chippendale, mucho antes de dar el paso hacia el matrimonio. (No una noche previa, ya que corren el riesgo de llegar en muy mal estado a la ceremonia religiosa).
Y en tercer lugar,la crónica de la boda es una versión cómica de la mia... no tan alejada de la realidad.

3:20 p. m.  

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