lunes, septiembre 14, 2009

Monotonía

  1. Jueves 10: por la mañana hablé sobre el mito de Ganímedes; por la tarde comenté Política I, 1 de Aristóteles con mis estudiantes de la UNAM; por la noché participé en una tertulia literaria sobre la novela histórica en Plaza Loreto, entre mis compañeros de mesa estuvieron Paco Ignacio Taibo II, Pedro Ángel Palou y la encantadora Rebeca Orozco. Le pedí a Palou que me dedicara mi viejo ejemplar de En la alcoba del mundo.
  2. Viernes 11. Estuve desde las diez de la mañana hasta las cinco de la tarde en la editorial dando entrevistas a periodistas sobre mi novelita. Junto con mi editor comí tortilla de patatas. Hablamos sobre el estilo de S. Márai. Quiero escribir un bestseller para pagar la hipoteca de mi casa.
  3. Viernes por la tarde. Tres horas en el viaducto, víctima de la inundación. Sólo a los aztecas se les ocurre construir una ciudad en medio de un lago, y a los españoles recontruirla en el mismo lugar.
  4. Viernes por la noche. Cené en Sobrinos de la Roma con el querido Rodrigo. Hablamos sobre la posibilidad de inspirarme en él para crear un detective que aparezca en mi bestseller: un detective-bailarín. Más tarde, fuimos a beber una cerveza a Bucareli.
  5. Sábado por la mañana: me aburrí.
  6. Sábado al mediodía. Comí lechón asado en El mesón de puerto chico con Luis Felipe. Despúes, bebí un café con Rodrigo en Barracuda. Hablamos de mi cumpleaños y de que estoy muy adentrado en el "segundo tiempo del partido". "¿De qué te arrepientes", me preguntó. "De no haberle dedicado la suficiente atención al griego y al inglés", le respondí. Lo demás no fueron errores: es que yo era otro "yo". Se trata de una aplicación de Ética a Nicómaco I. La gente cambia y lo que en un momento es bueno para uno, en otro momento ya no lo es. Hablamos nuevamente sobre el mito de Ganímedes. Escribiré un texto que sirva de pauta para ello. ¿Podré pagar la hipoteca de esa manera?
  7. Sábado en la noche. Cerveza con Emiliano.
  8. Domingo 13 en la mañana. Amanecí más viejo. Despúes, fui con el pequeño Enrique a comer un helado en Roxy. Él jugó con su patineta, mientra yo jugaba con mi vida.
  9. Domingo 13 al mediodía: me zampé un par de chiles en nogada en casa. Abrí una botella corriente de vino.
  10. Domingo por la tarde: leí un libro de Héctor de Mauleón sobre el tesoro perdido de Moctezuma. Me encantó.
  11. Domingo a las siete de la noche. La realidad supera la ficción. Participé en un programa de radio en compañía de un chef para promover mi novela. El chef pensaba que los vikingos asaltaban los barcos españoles que viajaban desde Veracruz rumbo Europa. Frente a esa afirmación, mi novela se redujo a un inocente juego de niños. Si Erik el Rojo saqueaba los galeones, ¿qué más da que Iturbide cene con Zapata?
  12. Domingo a las diez de la noche: deprimido y triste bebí una cerveza con Rodrigo en el Taller. Me encontré a Rafael y hablamos de política.
  13. Lunes 14: gasté de más el fin de semana. ¿Me estaré volviendo alcohólico?

Vínculos a esta publicación:

Crear un vínculo

<< Página Principal