lunes, septiembre 21, 2009

Pedacería que no usé en la novela


La mesa era un completo desastre: el espejo roto, trozos de porcelana, la platería por los suelos, manchas de grasa en la alfombra. Los caballeros águilas y tigres de Moctezuma se apelotonaban en las puertas del comedor y los suavos de Maximiliano a duras penas podían contenerlos. El tlatoani, adormilado, no acababa de enterarse de lo que estaba sucediendo.
El Habsburgo no sabía que hacer y parecía más preocupado por los destrozos en su Castillo que por la tragedia que se vivía. Calleja estaba furioso y amenazaba con fusilarnos a todos. Todos nos mirábamos los unos a los otros con recelo, temerosos de tener a nuestro lado al asesino
Definitivamente, el asunto estaba fuera de control y, muy a su pesar, la emperatriz Carlota tuvo que reconocer que su compatriota Poirot era un completo idiota. De no haber muertos de por medio, la situación hubiese provocado risa: cuatro homicidios en las narices del detective más famosos del siglo XX.
Por fortuna, la señal regresó a mi teléfono celular y decidí tomar la iniciativa:
—Señores, señoras, me tomé la libertad de hacer un par de llamadas. Estoy seguro de que doña Carlota no se ofenderá si, dados los resultados, despedimos a Poirot de inmediato. Esto no puede seguir así.
—Ay doctor Zagal, ¡que vergüenza!, no entiendo que le pasa a Monsieur Poirot. Su especialidad son los crímenes aristocráticos —se disculpó la emperatriz—. ¿No es así Max? Tu hermano el emperador de Austria quedó encantado con sus servicios…. Platícales a nuestros invitados de cómo encontró los planos secretos de…
—Lo siento mucho. No tuvimos resultados y al paso que vamos, todos terminaremos muertos —expliqué.
—Los héroes mexicanos siempre ser héroes muertos. No como Washington y Franklin que vivir para celebrar su victoria. ¿Por qué tener ahora miedo de muerte? ¿No que mexicanos reírse de la muerte? —apuntó Poinsett con toda su mala leche.
—Estoy de acuerdo con el profesor Zagal —comentó Calles—. Tomaré el control de esta cena. A mí se me da eso de alcanzar consensos. Como que yo acabé con la revolución armada y la institucionalicé. Supe poner orden en el país y esta cenita no me dura nada...
—Viejo cabrón, le damos el poder, y luego se queda con él otros setenta años. De pendejo que dejamos que nos gobierne de nuevo —exclamó Zapata—. Al rato, termina repartiéndose lo que queda de la cena entre sus amigotes dizque generales de la revolución …
—Restauremos la República, yo debo mandar —comentó Juárez.
—¿Para quedarse con el poder hasta que se muera de viejo? —preguntó Hidalgo.
Aquello hubiera una guerra civil de no ser porque los meseros pusieron en la mesa una imensa canasta con buñuelos crujientes, que escurrían miel de piloncillo con anís y, por si fuera poco el empalago, colocaron una bandeja con copas de dulce de zapote negro con jugo de mandarina.
—Nada, nada, me toca a mí, los españoles somos trabajadores, eficaces, disciplinados y ordenados y, además, tengo mano dura y represento al rey —dijo Calleja, haciéndole el feo a dulce de zapote, lustroso y brillante — al legítimo rey, y no estos emperadores de opereta.
—¡Basta! —grité—, mientras se pelean por mandar en el comedor, ya mataron a otro invitado.
Y señalé hacia el lugar de Hernán Cortes, cuyo cuerpo yacía en el suelo, con un alambre de cobre el cuello: el asesino había aprovechado la confusión general para ahorcar al pobre. En el bigote del infeliz aún se veían las migajas de los buñuelos remojadas en miel.
El alambre de cobre rojo se ataba fuertemente al blanco cuello del desdichado. El homicida había apretado con tal furia que el delgado hilo metálico se incrustaba en la carne y la hacía sangrar.

10 Comentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

Ay qué rudo, dice groserias.

10:20 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Esta de gueva tu novela

dicen que todo se parece a su autor siguiendo a nietzsche

y si eso es cierto que pinche vida tan gris y tan de gueva tienes que lo mejor y mas emocionante que puedes hacer es chaqueteartela con fantasias de personajes historicos mientras tragas fino segun tu

12:10 a. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Me cae que hice el esfuerzo por encontrar algo que me motivara a comprar su novela, pero después de leer los fragmentos o pedazos no publicados, estoy convencido de que no debo dilapidar mi dinero apoyando las malas letras. Y si tal es la categoría del "maestro", cómo será la de los discípulos de mediano pelo o ni siquiera eso, como el tal guillermo n., el juan manuel e. y los otros adefesios.
En fin, que de todo hay en este mundo
Hasta nunca.

7:14 a. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

No, pues es tu arte, y de tu arte y mi arte, yo prefiero mi arte.

8:40 a. m.  
Anonymous Juanito dijo...

Pinche novela tan furris y mal pedo, la voy a censurar en Iztapalapa (basándome en las premisas de la ética de censura del Zagal).

12:04 p. m.  
Anonymous Memo Memez dijo...

Pues aunque les duela a los anónimos, yo estoy convencido de que la novela de Héctor será un parteaguas de la literatura mexicana y fundará un género nuevo: la novela filosófico-teológico-histórico-gastronómica.
No importa que Héctor a veces la cague, como escribiendo: "desaparecer gente".

9:05 a. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Eptor Chakal... a lo tuyo mano... da clases en prepa... mamonea que disque sabes algo de aristoteles... o dedicate algo asi... pero no la cagues... no escribas novelas... neto que no es lo tuyo y uno tiene que ser humilde para reconocerlo... al rato vas a querer ser tenista y ganar el grand slam o algo asi... no no no... ZAPATERO A SUS ZAPATOS... neto Chakal... neto...

9:19 p. m.  
Anonymous Donnie Yen dijo...

Todos aquí melecel tlemenda madliza, empezando pol doctol Zagal

10:36 a. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

uh, otra vez la censura

10:38 a. m.  
Anonymous escriva de verdaguer dijo...

tenia ganas de escribir algo mordaz como de costumbre pero creo que todo lo malo que pudiera yo decirle acerca de su escrito se quedaria muy corto

mi intencion era ponerlo en evidencia o en ridiculo pero creo que usted solo hizo todo el trabajo

gracias doc

7:39 p. m.  

Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]

Vínculos a esta publicación:

Crear un vínculo

<< Página Principal