sábado, septiembre 26, 2009

Tándem: 15 años




  1. 1. Mi vida discurre con una monotonía apabullante; los fines de semana se han convertido en pequeños islotes en medio de un desolado mar de aburrimiento. ¿Deberé aumentar la dosis de antidepresivos o debo recurrir a los medios naturales sugeridos por Tomás de Aquino contra la melancolía? Según recuerdo --cito de memoria-- charlar con un amigo, beber vino, oír el oleaje del mar, y un baño en agua tibia son remedios que Tomás preescribe conta la tristeza.
  2. El miércoles y el viernes mis alumnos del ITAM leyeron varios pasajes de la Metafísica de Aristóteles de acuerdo con el temario indicado por el Departamento. Me sorprendió el acierto algunos de sus comentarios. Uno de los estudiantes razonó en voz alta, con un lenguaje fresco y coloquial, sobre la anterioridad del acto sobre la potencia y, de repente, exclamó, "¡Ay, parece que me encontré a Dios!". Y no lo decía en un sentido "teológico", "religioso", "mocho" sino en un sentido verdaderamente aristotélico.
  3. Aprendí mucho en el curso a señoras en Santa Fe de este jueves, pues las preguntas de las participantes son agudas, certeras, carentes de la estorbosa erudición de nosotros, los académicos. Van a lo esencial, sin perderse en parafernalias inútiles.
  4. Mis alumnos de Filosofía, en cambio, lucen cansados, somnolientos. ¿Serán los días lluviosos o les estaré contagiando mi tedio vitae?
  5. Los chicos de la preparatoria van bien. Poco a poco aprenden a redactar en español. Es mi lucha contra el dialecto del la red. Por cierto, me sentí terriblemente viejo, pues utilicé un proyecto de diapositivas y los muchachos no sabían qué era ese viejo aparato, una máquina que alguna vez fue el "grito de la moda".
  6. El jueves por la noche cené en la La taberna del león invitado por Rafa. Hablamos sobre los "círculos de pretorianos" que rodean a los políticos importantes y que impiden que los jefes se enteren de la realidad del país. Una charla afable, divertida, distendida. Es un gran tipo.
  7. Finalmente, llegó el viernes. Por la noche, R. me invitó a ver "50 sentidos" de Tándem. Compañía de Danza con coreografía de Marco Antonio Silva, a partir de las sonatas para piano de Beethoven. No me gustó, porque la música avasalla al baile; no sé cómo explicarlo, noté una desproporción entre lo que se baila y lo que se oye. Mucho músico para el coreógrafo. Pero en este tema, como en tantos otros, soy un villamelón.
  8. Despúes, junto con R. y su amigo Alejandro, fuimos al Marrakech en el centro. Me divirtió el ambiente, una masa de clase media de "pura sangre" (como yo) con aspiraciones arrabaleras y condeseras. Regresaré el próximo fin de semana, si logro reponerme de la desvelada.
  9. Hoy sábado comí en casa una hamburguesa de Burger King.
  10. Por lo demás, avanzo en la lectura de La estatua de sal de Salvador Novo. Es muy entretenida. Quizá "freudiana" en exceso y barrocamente "escandalosa". Estupendamente escrita sin duda, pero el estilo me empalaga. Dista mucho de la prosa pulida de Alfonso Reyes o de la atmósfera atormentada de Villaurrutia.

7 Comentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

JAJAJAJAJA... PENDEJO, COMO TE ATREVES A CRITICAR A SALVADOR NOVO DESPUES DE LA PELADEZ DE NOVELA QUE ESCRIBISTE? ERES CINICO ESQUIZOFRENICO O SOLO IDIOTA?

7:43 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Te agradezco que anotaras los remedios contra la melancolía, los pondré en práctica...
A tus alumnos de la licenciatura: ¡enamóralos! necesitamos filósofos apasionados, y eso lo lograrán los maestros que pongan todo el corazón frente a ellos, como tú lo sabes hacer.
Por favor, no claudiques.

Una antigua Fan.

12:20 a. m.  
Anonymous Anónimo trasnochado dijo...

Está bien, censúrenos, nos va a echar de menos cuando sólo lo lea su amigo el "Memo". Ciao, pero bien que contribuimos a hacerlo popular.

3:05 a. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

curioso

8:36 p. m.  
Blogger Chelo dijo...

Hay otros remedios contra la melancolía, ahora no los recuerdo, mi memoria es un tanto recatada. Pero de los sugeridos, me quedo con el oleaje del mar y la sorpresa de que alguien encuentre a Dios.

12:58 a. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Yo sí supe qué era ese aparato. Pero en cambio, dudé sobre su funcionamiento. El principio de Murphy se cumplió una vez más: el aparato terminó por no servir.
Ciao.

10:20 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

jajaja, si les sorprendio el proyector de acetatos, flta que vean el proyector de cuerpos opacos, con el que recuerdo se ilustraron algunas clases de Historia de las Culturas en la Biblioteca (por tener las condicones optimas de luz, jajaja)

4:21 p. m.  

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