miércoles, octubre 07, 2009

Catarro

  1. Olvidé mi celular "oficial" en un salón de clases y viví incomunicado durante un par de días. Ayer por la noche lo recuperé.
  2. Compré un par de ramilletes de gardenias, seguramente las últimas de la temporadas, y las coloqué en el baño de mi recámara. A pesar del catarro, pude aspirar su aroma untuoso.
  3. Recibí la llamada de mi amigo Carlos, a quien cada vez estimo más. Charlamos una larga hora.
  4. Felicité a L. por su 37 años de vida. ¡Y pensar que lo conocí cuando él tenía 17 y no había escrito ni un solo libro! Hoy es todo un Scholar.
  5. Por despiste y por gripe "planté" a mi queridísimo amigo S., con quien había acordado comer ayer.
  6. Maté el tiempo de insomnio "chateando" y viendo, al mismo tiempo, un capítulo de Inspector Morse. Me gustan esas series inglesas.
  7. Le recomendé a un par de chicos la lectura de la Cartilla moral de Alfonso Reyes con el propósito de que mejoren su redacción.
  8. Con mis alumnos del ITAM discutimos aquellos pasajes de la Política donde se habla de la clase media. Al final les solté aquella frase de "El mercado no forma ciudadanos".
  9. El catarro y la tristeza van a acabar conmigo. Ni los analgésicos ni los antidepresivos cumplen su función soteriológica; sumergido en la melancolía, me asifixian mis conjeturas y fantasmas. Me temo que no me queda más remedio que comprar un auto nuevo para remontar este terrible mal que me aqueja.

3 Comentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

Ay, que presumido

9:34 a. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Para todo mal, mezcal. Para todo bien, también.

...o un coche nuevo (suena buena la idea).

9:35 a. m.  
Anonymous Pepe dijo...

¿Cómo un coche nuevo profesor? En esta ciudad no conviene.

9:33 p. m.  

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