jueves, octubre 08, 2009

Querido lector

Mi egolatría no distingue entre la adulación y el insulto: que hablen mal de mí, pero que hablen. Sin embargo, dado que frecuentemente los anónimos que se colocan en este hermoso espacio de cultural -propicio para el intercambio de ideas y la amable tertulia entre las jóvenes promesas de la intelectualidad mexicana- agreden a terceros, me he visto en la penosa necesidad de censurar tales comentarios. Son ellos, los terceros agredidos, quienes en el ejercicio de su derecho me han solicitado repetidamente que ponga fin al frontón conceptuoso, donde para pegarme a mí, agreden a mis amigos. De esta suerte, si algún anónimo vitupera a personas ajenas a la redaccción de Apócrifos, nosotros (así, en mayestático) no lo publicaremos. Por algo escribí mi celebérrima "Ética de la censura" y en este caso la aplicaré cabalmente.

5 Comentarios:

Anonymous los ofendidos dijo...

sí, censuras, pero ya después de que nos acomodaron una chinga durante mucho tiempo.

1:31 a. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

oye, pero una pregunta: dinos, si eres tan amable, quiénes son las personas de la redacción, para que podamos agredirlos con toda paz.

1:33 a. m.  
Anonymous otro anónimo más dijo...

oye, sólo una cosa, aunque no me publiques. Hasta eso eres cagado. Escribes "frecuentemente agreden a mis amigos". Si ha sido desde que exite el blog, jajajajaja. Ahora sí que me hiciste reír, jajajajajaja.Hasta ahora te diste cuenta? Jajaja, zu spät, como diría Lalo Charpenel, jajaja.

1:37 a. m.  
Anonymous Todos los anónimos dijo...

Ah, o sea que hablando de nosotros a nuestras espaldas?

9:05 a. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Espero pasar la censura, pero aclaremos: este no es un espacio de diálogo cultural ni intercambio de ideas, nada más Zagal nos receta su diario y nos presume y algunos respondemos.

7:15 p. m.  

Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]

Vínculos a esta publicación:

Crear un vínculo

<< Página Principal