lunes, noviembre 09, 2009

Skolé: el fin de semana de un hombre libre

  1. El jueves por la tarde comenté en mi clase de la UNAM algunos pasajes de Política VIII, donde Aristóteles explica que la música alcanza a producir la pasión en el espectador de manera más cabal que las artes figurativas. El ritmo y la armonía son mímesis de la pasión, mientra que el mármol que retrata el rostro iracundo de Aquiles que arrastra el cadáver de Héctor, es la imitación del signo de una pasión. La música sintoniza inmediatamente con el alma; la escultura está mediada por un signo: la imagen visual.
  2. El jueves cené con Alberto en el Bistro Mosaico de San Ángel. Despúes de una botella de tinto, disertamos sobre el amor como un ideal pequeño burgués. Durante siglos, la humanidad practicó el matrimonio sin que el "amor" (eso que sintió Romeo por Julieta) fuese un rasgo esencial de este contrato. Los reyes de antaño y los ricos de hoy lo tienen muy claro: uno se casa por así convenir a los propios intereses. Cuando los esposos tienen muy clara esta relación de conveniencia, el matrimonio perdura. El amor --sentimiento, pasión, hormonas-- es frágil como un segundo. No podemos aseguar que sentiremos una pasión hacia otro, sólo podemos compromenternos a cumplir las cláusulas pactadas. Incluso este cumplimiento debe estar garantizado por un tercero: la autoridad, que obliga a cumplir el contrato.
  3. El viernes por la mañana charlé con mis alumnos del ITAM sobre la providencia según Agustín de Hipona. Al terminar la clase, uno de ellos se me acercó y me preguntó: Si Dios interviene en la historia, ¿eso no de Dios un ser en el tiempo? Por fortuna no estoy obligado a responder las preguntas que se hacen fuera de clase....
  4. El viernes por la tarde vi Jalougüin II. Perdí bastantes neuronas. Gracias a los cortos, me enteré de que el próximo 2012 se acabará el mundo. Lo predijo la Biblia y el calendario maya.
  5. Esa noche cené canelones a la florentina en compañía de Iván y, más tarde, asistimos a la inauguración de la terraza del Bistro Mosaico de Reforma. A la entrada, me topé con Rodrigo.
  6. El sábado comí en La casa de Francia un estupendo filete en salsa bordalesa y caí en la cuenta de que estoy gastando demasiado dinero en comida, así que decidí diversificar mis gastos: compré una bufanda púrpura en Scappino. Al fin y al cabo, en un par de años, moriremos durante el cataclismo
  7. Por la noche del sábado retomé la lectura de Los hombres que no amaban a las mujeres. Larsson. Es una indicación de mi editor. Confieso que la novela de Larsson me está gustando. Definitivamente no tengo remedio. Voy por mal camino.
  8. El domingo por la mañana desayuné huevos con tocino y vi en la televisión a Santo vs. los villanos del ring. A este país, este mundo, no se lo estaría llevando la tristeza si el Enmascarado de Plata aún estuviese con nostros.
  9. Domingo por la noche: bebí un par de cubas en El taller con Jaime. Por la noche, estuve leyendo algunas páginas de El mono desnudo.

6 Comentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

nos presume que se la vive gastando y tragando...

9:04 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Chistoso eso de que Aristoteles nos salga tan vanguardista

2:11 p. m.  
Anonymous Kaliman dijo...

El que domina la mente lo domina todo...

3:57 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Borges: la música es el arte perfecta, porque se en ella se identifica el fondo y la forma

5:00 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

El amor no es pequeñoburgues, lo que es pequeñoburgues es el modo como los capitalistas hacen del amor un pinche contrato de compraventa.

10:47 a. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Ja, ja, "pequeño" burgues suena a Alberto Cotez... la revolución es maosita y los maoistas vamos a fusilar a todos ustedes los pequeño burgueses católicos

7:30 p. m.  

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