domingo, diciembre 06, 2009

Libros y más libros


"No hay inocentes; sólo distintos grados de responsabilidad"

Stieg Larsson

El viernes al medio día volé rumbo a Guadalajara. Salí muy temprano de casa para evitar el tráfico provocado por las marchas de los electricistas. Mi previsión surtió efecto y, de golpe y porrazo, me encontré con tres horas muertas en el aereopuerto. Por fortuna, traía conmigo la computadora y el segundo libro de Stieg Larsson, lo que sumado al pase para salón premier, me hizo más llevadera la espera. Con un whisky mañanero en la mesa de trabajo, repasé el texto que leí esa noche en la presentación de la revista Pausa. Se trata de la entusiasta iniciativa de varios muchachos agrupados en una asociación cultural, cuyo nombre olvidé. El acto tuvo lugar en museo Raúl Anguiano de dicha ciudad. Resultó sorprendente la capacidad de convocatoria de estos chicos: la sala estaba a reventar, y eso que era la noche de viernes.
Al acabar el brindis de rigor, mis anfitriones me convidaron a cenar a un magnifico restaurante argentino. Dada lo entrado de la noche, me resigné a ordenar tallarines, mientras miraba con envidia los espléndidos bifes que devoraban los jóvenes comensales. Hace mucho tiempo que no puedo cenar un buen corte de carne, so pena de morir en la cama, solo y sin confesión.
El sábado por la mañana visité la Feria Internacional del Libro; literalmente me quedaba enfrente del hotel. Sí, lo reconozco: hice el clásico paseo narcisista por las editoriales donde he publicado . Con todo y que mis libros se disuelven en el mar de tinta y papel, a uno siempre le que queda la inconfesada esperanza de recibir un lugarcito en la República de las Letras. Tras husmear por aquí y por allá, acudí a mi cita al local de Planeta para una entrevista radiofónica sobre La cena del bicentenario.
Despúes regresé al hotel, donde comí una malísima torta ahogada en compañía de mi amigo Juan Alberto, profesor del ITESM. Más tarde proseguí con la lectura de La chica que soñaba con un cerillo un galón de gasolina de Larsson. Es un bestseller endiabladamente divertido; seguramente el autor firmó un pacto con el demonio para lograrlo.

5 Comentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

Deja de leer tanta pendejada, mejor ponte a leer a todos esos autores que están prohibido en el Opus (Flaubert, Victor Hugo, Tolstoi, Chejov)... a poco de veras crees que porque escribes tan fluido eres un pinche premio nobel... tu novelita esa esta muy lejos de ser una obra maestra, y me vale madres que se venda mucho... en este pinche pais la gente lee pura mierda como las de larson y las tuyas

8:40 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Autor de arriba, si dices que lo que Zagal escribe es mierda...y que la gente en este "pinche" país lee pura mierda, Entonces tu eres un pinche mexicano más al estar leyendo la Mierda que escribe Zagal...bien ahí genio!!!

10:54 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Mocos!, esas entradas anónimas son de las que calientan el cuerpo.

8:13 a. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Los bestsellers merecen nuestro respeto: García Márqués, Cortázar, Borges

1:42 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Miren, yo no sé si me publiquen, pero me referiré a todos uds., es decir autor (autores), cuates ofendidos y no ofendidos de los autores. Incluyo también a TODOS los anónimos que participan en este blog. No dejo pus ninguno fuera, como dicen por ahí, "no dejo títere con cabeza" para que no haya pretexto de que estoy ofendiendo a alguien en particular. O sea que jalo parejo, y si alguien se molesta, pues que se consuele con eso de "mal de muchos consuelo de pendejos".
Si TODOS uds., insisto, TODOS, no obtienen reconocimiento y sólo se ofenden entre uds., se debe a que son y han sido siempre filósofos y escritores (de libros, artículos y blogs) marca CHAFAMEX, marca PATITO, ALIANZA, AURRERA. Son "Niki", "Nyke", no NIKE, son "Ribook", no "REEBOOK", son "Livais" no "ORIGINAL LEVIS", o sea son uds. "Made in Tepito".
Como filósofos son malos; como conocedores de la historia de la filosofía son malos; como dizque "argumentadores" son malos; como presuntos escritores son malos; como poetas son malos; como cómicos son malos; como comentaristas anónimos son malos; como conocedores de música son casi todos malos; como intérpretes de libros de primer orden son malos; como "promesas jóvenes" de la intelectualidad son malos; hasta como chillones son malos; finalmente como defensores de la moral son malos. Y la mayoría se sitúan en lo pésimo, eso sí, combinado con el narcisismo.
Así pues, ya no estén chingando y pónganse a hacer cosas más útiles.

2:53 p. m.  

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