miércoles, abril 29, 2009

El filósofo y la epidemia

Jorge M. me hizo llegar este fragmento de Los novios:

Con respecto á D. Ferrante, tratándose de un sabio de aquella época, el anónimo que varias veces hemos citado, creyó conveniente extenderse algo más; y nosotros, de nuestra cuenta y riesgo, trasladamos en compendio lo que nos dejó escrito:Dice, pues, que en cuanto se empezó á hablar del contagio, D. Ferrante fué uno de los más acérrimos y constantes en negar su existencia, no con alboroto como el pueblo, sino con raciocinos, cuyo enlace por lo ménos, nadie podia desconocer.- In rerum natura, decia, no hay sino dos géneros de cosas, a saber, sustancia, y accidentes; y si yo pruebo que el contagio no puede ser ni lo uno ni lo otro, habré probado que no existe, y que es una quimera. Vamos a probarlo. Las sustancias son ó espirituales, ó materiales. Que el contagio sea una sustancia espiritua,l es un dislate de tal naturaleza, que nadie habrá que lo sostenga; de consiguiente es inútil hablar de él. Las sustancias materiales son simples ó compuestas Ahora bien, el contagio no es sustancia simple, y lo demuestro en cuatro palabras. No es sustancia aérea, porque si lo fuera, en lugar de pasar de un cuerpo á otro, volaria más bien á su esfera. No es acua, porque humedeceria y secarían los vientos; no es ígnea, porque quemaria; y no es térrea, porque entónces seria visible. Tampoco es sustancia compuesta, porque de todos modos se vería y se tocaría; pero este contagio ¿quién lo ha visto? ¿quién lo ha tocado? Queda ahora por ver si es accidente. ¡Peor que peor! Nos dicen los señores médicos que el contagio se comunica de un cuerpo a otro, y este es su argumento, su pretexto para tantas órdenes sin utilidad. Ahora bien: suponiéndolo accidente, vendría a ser accidente trasportado, dos palabras opuestas, no habiendo en toda la filosofía cosa más clara que la de que un accidente no puede pasar de un sujeto a otro. Y si para evitar este Escila, dicen que es accidente producido, huyen de él, y dan en Caribdis, porque si es producido, no se comunica ni se propaga como van cacareando. Supuestos estos principios; ¿de qué sirve venir a hablarnos de víbicos, exantemas, antraces, etc.?
- ¡Qué! ¡Cuentos! le contestó uno en cierta ocasion.
- No, no, replicó D. Ferrante: no digo yo eso. La ciencia es la ciencia; pero conviene saberla emplear... Víbicos, exantemas, antraces, parótidas, bubones amoratados, diviesos nigricantes, son todas palabras respetables que tienen un sentido; pero digo que no vienen al caso en esta cuestión. ¿Quién niega que haya de estas cosas? El punto está en ver de dónde vienen.Este era justamente el punto en que comenzaban los apuros de D. Ferrante; porque miéntras se limitó a refutar la opinion del contagio, hallaba por todas partes quien le escuchase, en razón a que es evidentemente muy grande la autoridad de un sabio de profesión, cuando trata de probar a los demas cosas de que ya están persuadidos; pero cuando quería distinguir y demostrar que el error de aquellos médicos no consistía en afirmar que existía un mal terrible, sino en señalar sus causas y modos, entonces, (esto es, al principio, cuando no se queria oir hablar de morbo) entonces todos estaban contra él, y se veía imposibilitado de emitir su doctrina, ó tenía que exponerla a retazos.
-Existe, sin embargo, esta verdadera causa, solía decir, y se ven obligados a reconocerla aun aquellos que, sin fundarse en ninguna autoridad, sostienen la contraria... Que nieguen, si pueden, esa fatal conjuncion de Saturno con Júpiter. ¿Y cuándo se ha oído decir jamás que las influencias se propagan?... ¿Y habrá quien niegue las influencias? ¿Me negarán que hay astros? ¿Y querrán suponer que estén ociosos allá arriba, como otras tantas cabezas de alfileres clavados en una almohadilla? Lo que no puedo comprender de estos médicos, es que confiesen que nos hallamos bajo una conjuncion tan maligna, y luego nos vengan diciendo: como si el evitar el contacto material de los cuerpos terrestres pudiese impedir el efecto virtual de los cuerpos celestes. Y además ¡tanto quemar andrajos! ¡Pobre gente! ¿Quemareís a Júpiter? ¿Quemareís a Saturno?Fundado en estos desatinos, no tomó precaución alguna contra la peste. Esta le acometió; D. Ferrante se metió en la cama, y murió como un héroe de tragedia, tomándola con el cielo y las estrellas.

A. Manzoni

martes, abril 28, 2009

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lunes, abril 27, 2009

La mente sin poder

Tal y como predijo el médico, la fiebre cedió. Sólo me queda el cuerpo cortado, una sensación de cansancio infinito, algo de tos, y mucha, mucha sed. En mi casa, mi hermana quería ponerme en cuarentena rigurosa. Al final me quedé encerrado en mi cuarto y en el estudio. Leí a Perry Mason, que me pareció muy bueno. La televisión, en cambio, me pareció muy aburrida, a excepción de Santo contra las lobas. Estoy usque ad matrem y quiero salir de casa, pero el médico ha insistido en que no debo hacerlo: puedo poner nerviosa a la gente.

domingo, abril 26, 2009

El poder de la mente

Desde el viernes estoy en casa, encamado, con 38 de temperatura y una fuerte congestión nasal. Por un momento pensé que se trataba de la temible influenza. Me disponía a dictar mi última voluntad cuando llegó el médico y me preescribió paracetamol y mucha agua. Mientras la temperatura no suba, no debo preocuparme. Mi psiquiatra sostiene que se trata de una gripe psicosomática, yo le respondí que el termómetro no miente. Él me contesto que ese no era el punto: que lo relevante era el origen de la enfermedad.

jueves, abril 23, 2009

Decálogo V: de cuando me sentí poeta místico

“No matarás”
Deuterenomio V, 17


Nunca
Ni por asomo
he matado a ser humano alguno
abortado
sólo una vez
en la pubertad
casi diríamos en la niñez
¿Pero de cuándo acá el nasciturus,
mejor dicho,
el producto fetal
es un ser humano?
Asesinar
¡Dios no lo quiera!
Quizá el vértigo de la velocidad
la luz en rojo ignorada
el medicamento equivocado
la invención, la patente
celosamente guardada
sólo los homosexuales, los pobres
(y algunos niños)
se mueren de SIDA
mejor será esperar tiempos mejores
para esterilizar jeringuillas
y esparcir la vacuna
¿Homicida?
¡Jesús!
ni en primero
segundo
o tercero grado
Ni premeditación
alevosía, ventaja
alguna vez
como por error
retuve el jornal obrero
mantuve en la cuenta del banco
el salario ajeno
para generar intereses
la macroeconomía
y el bien común,
en suma,
el bien de la especie
La inflación encarece los alimentos,
antivirales,
antibióticos,
antihistamínicos
anti muerte
y entonces
sólo entonces
morirán los pobres
por culpa de su negligencia
la seguridad social
nunca ha sido de fiar
si estuviera en manos privadas
otro gallo
otro pavo real cantaría
Genocidas los hay
el pecado original es popular
Stalin, Hitler, Truman y Mussolini
Escasos dictadores, Deo gratias
Los demás
Tú, yo, nosotros y ellos
no matamos
ni golpeamos
no insultamos
ni agredimos
ni presionamos
ni provocamos estrés
¡Santa Bárbara bendita!
patrona de la dinamita
las armas nucleares
químicas
biológicas
son noble tarea científica
digna de laureles
y del Nobel
del Silicon Valley
y Wall Street Journal
Las guerras
escoria del pasado
impropias en países civilizados
las potencias mundiales
mundiales del mundo mundial
global
libre cambistas
no son inmaduras
su labor
tanqueta, bayoneta, metralleta
es terapia ocupacional
higiene étnica
limpieza moral
tarea antiséptica
antiterrorista
contra los fanáticos
los cerriles
intolerantes
pecadores
enemigos del mercado libre
la guerra
es la medicina del globo terráqueo
y globos testiculartes
—seamos machistas—
son menester para ejercer
tan noble servicio
sardo
cabo
teniente
general
mariscal de aire, agua, fuego y tierra
Director General
De Químicos S. A. de C. V.
Microchip & Apocalipsis Co.
Thanatos LTD.
Sociedad Atómica del Ródano
Starwar guerra estelar
al servicio de usted
y del mejor postor
pero por encima de todo
al servicio de la humanidad
y del libre mercado
La única batalla digna
Es la guerra de los negocios
Un Chairman, maletín en mano
y ciento volando
samurai de Nueva York
¡Por San Luis rey!
e Ignacio de Loyola
soldados de Dios
la guerra justa
no viola el no matarás
muy especialmente
cuando se generan empleos
entre los beligerantes,
limousinas, mansiones
canchas de tenis
campos de golf
y féretros herméticos
para cenizas radiactivas
de carne de cañón
Al fin y al cabo
Acuérdate de que eras polvo
y al polvo has de volver

lunes, abril 20, 2009

Decálogo IV. de cuando me sentí poeta místico


“Honra a tu padre y a tu madre, para que se alarguen tus días sobre la tierra que Yahveh, tu Dios, te da”
Decálogo XX, 12

Edipo
amante de Yocasta
la casta madre
virtuosa viuda de Layo
eyacula
en el lecho de su propia carne
enigma, acertijo, esfinge
destino y moira
incesto, parricidio
Edipo lascivo
pies hinchados
se vengó de los reyes tebanos
porque erraron en la talla del zapato

Electra
dulce princesa
de Argos, Micenas, Esparta o Tirinto,
lo mismo me da,
respetuosa de su libidinoso padre
devino huérfana
con su propio puñal.
La pequeña princesita,
Electra del dulce cantar,
mató a su madrecita
sin mucho pesar
Lava Electra con la sangre de mamá
el atlético cadáver de papá
¡Caramba!
Menudos líos de alcoba.
Agamemón, el pastor de aqueos,
abandonó la casa, hogar dulce hogar.
Mira que Clitemnestra,
la femme fatal,
tiene el genio muy vivo
¡Pobre de mi papacito!
Guerrero sin igual,
de Troya trajo una esclavita
y a mi madre le sentó fatal.
Princesita griega,
a Freud le darás mucho que analizar,
y Orestes, tu querido hermano
con prozac se suicidará

Si París hubiese tenido dos dedos de frente
un poco más de inteligencia
menos confianza en Afrodita
y quizá menos testosterona
hubiera ahorrado tantos dolores de cabeza
a Ilión
y sobre todo
a sus sufridos padres


viernes, abril 17, 2009

Decálogo III: de cuando me sentí poeta místico

“Guardarás el día sábado para santificarlo, como Yahveh tu Dios te ha ordenado (…) No harás trabajo alguno, tú ni tu hijo ni tu hija, ni tu siervo ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ninguna bestia tuya, ni el extranjero que resida en tus ciudades para que tu siervo y tu sierva puedan descansar como tú”
Deuterenomio V, 12

Como hoy es domingo,
Dies Domini,
me voy de shopping
y no escribo idioteces
para no pecar

martes, abril 14, 2009

Franco Volpi



Conocí a Franco Volpi en España en 1998 ó 1999, durante un coloquio sobre racionalidad práctica. Nos presentó nuestro común amigo Alejandro V. Me acabo de enterar con enorme tristeza de que Franco murió el lunes en un accidente. Era un filósofo que reunía en su persona muchas cualidades: erudito como el más erudito de los alemanes; con gran facilidad para los idiomas (cuando lo traté por primera vez hablaba el español con dificultad, a los pocos años, ya lo dominaba con la suficiente soltura como para bromear); creativo y lírico; expositor brillante; buen argumentador; simpático y dicharachero; trabajador y cumplido; generoso y fiestero. Era un autor prolífico y, al mismo tiempo, una persona con una intensa vida social. Era, en definitiva, una persona admirable y un buen amigo. De verdad que siento su muerte. Muchos la sentimos. Lo prueba el hecho de que he estado recibiendo llamadas de amigos comunes para avisarse del triste suceso. Ya platicaré algo de él más adelante....




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lunes, abril 13, 2009

Decálogo II: de cuando me sentí poeta místico

“No pronunciarás el nombre de Yahveh, el vano; porque Yahveh no dejará de castigar a quien pronuncie su nombre en vano”
Deuterenomio V, 11

I
¡Por diosito santo!
Te lo juro
Jamás he tomado el nombre de
dios en vano


II
No muchas ventajas tiene el ateísmo posmoderno
…la muerte propia y ajena
el dolor
un resfriado
la migraña
la depresión y el adulterio
Una ventaja encuentro
—gritó Sartre desde los infiernos—
puedo tomar jurar en vano

domingo, abril 12, 2009

Decálogo I: de cuando me sentí poeta místico

“Yo soy Yahveh, Dios tuyo, que te ha sacado del país de Egipto, casa de esclavos. No tendrás otros dioses además de mí. No te harás estatua, ni imagen alguna de lo que hay arriba en los cielos, o abajo en la tierra, o en las aguas, debajo de la tierra. No te prosternarás ante ellas ni les darás culto, porque yo yahvheh, Dios tuyo, soy un Dios celoso que castiga el pecado de los padres en los hijos, hasta la tercera y la cuarta generación de los me odian, pero que muestra amor hasta la milésima generación de aquellos que me aman y guardan mis mandamientos”
Exódo XX, 2-6

I

Yo soy el Tres Veces Santo
y siempre están en mi presencia
los pecados de tus hijos, nietos y bisnietos.
los pecados de tus padres,
y los de los padres de tus padres.
Yo soy el Tres Veces Santo
te cobraré la limosna retenida,
el salario mal pagado,
la misa mal oída,
el erotismo refinado,
el vino, el ron, gin and tonic
whiskie soda (en las rocas por favor).
¡Ah!
y también la ira, el golpe, la burla,
la tristeza, el rencor, la venganza,
la melancolía
sí, también la melancolía, y más aún si es suicida

II
Los cristianos son pésimos comerciantes
Mira que decir
“con todo tu ser”
Una función asintótica ad infinitum

Yo Soy el Tres Veces Santo y
exijo para mí
el caballo negro
el caballo blanco
el jinete inteligente,
en suma, el carro alado completo
¡Ah! Y también a la cárcel del alma
Porque la celda puede ser excesivamente cómoda

Ni un minúsculo apetito
ni un pensamiento errabundo
solitario
guardarás en la caja de caudales
porque llegará el Ladrón
(algunos lo llaman Padre Tiempo)
y tus guardaespaldas
custodios,
policías.
jaurías y lectores de retinas,
cercas electrificadas
serán horadadas.
La caja de seguridad
será, simplemente, violada.
Es decir, saqueada.
Lamentarás haber invertido
la eternidad
(para siempre, para siempre, para siempre)
en el lapso
a corto plazo.
Lo lamentamos,
La Tesorería del Espíritu
(de la que soy el Accionista Mayor)
sólo acepta cheques firmados en blanco

Yo-Soy no soy un Zeus barbado
ni un Júpiter Capitolino
a quien se le engaña con huesos grasos
—¡Prometeo ven a salvarnos!
Anda, grita más fuerte,
que Prometeo está condenado
en el infierno cristiano
a donde ni siquiera el Cancerbero
se atreve a meter una de sus tres cabezas
¿Qué puede Hércules pagano,
—el bastardo de Zeus—
contra Miguel y su legión de ángeles?
Yo-Soy
(que ni a mi propio Hijo perdoné)
no me apiadaré de los hijos de Prometeo
Prometeo-Santo-Titán-Patrón de los cambistas
que intentan comprar barato para luego vender caro

—Hosanna, Hosanna, Hosanna
¡Canta más fuerte que no te oigo!
—¡Hagios Athanatos!
¡Canta más fuerte que no te oigo!

Cambistas de almas
Abogados-intérpretes del Pentateuco
no admito rebajas
ni interpretaciones comprensivas
ni ofertas por inventario
ni cómodas mensualidades
o doce pagos sin intereses
Yo-Soy sólo acepto el pago en riguroso contado

Semana Santa



  1. El miércoles fui a playa Aragón. No había demasiada gente, pero no nos permitieron pasar las cervezas.

  2. El jueves santo compuse poesía.

  3. El viernes santo asistí a los oficios de la pasión con los sacerdotes de la Fraternidad de San Pío X. Celebraron con el rito tridentino, con ornamentos negros, bonete y manípulo. Se encendió el tenebrario. Como era día de vigilia comimos sopa de habas, arroz con chiles anchos rellenos de queso, bacalao y, de postre, capirotada. Por la tarde participé en la procesión del silencio: con capucha y todo.

  4. El sábado de gloria fui a Oaxtepec. Nadé en el poco espacio que quedaba en la alberca mayor. Por la tarde quemé un judas.

viernes, abril 03, 2009

Ivanov et al




  1. El domingo por la noche me invitaron a ver Ivanov en el Teatro de la Ciudad. La presentación fue en alemán con una pésima traducción dizque simultánea. Colocado cómodamente a la altura del techo, el público podía seguir los letreritos con los parlamentos. La ventaja es que si uno seguía la traducción, ya no hacía falta poner atención a la representación nebulosoa y enfática, ansiosa de originalidad. ¿Por qué será que los directores no se contentan con una sencilla obrita de Chejov montada de una manera conservadora y burguesa? No me animé a publicar en el periódico mi reseña. La autocensura es endemoniada.

  2. Hace un par de semanas asistí a una reunión en la exhacienda de Santa Clara Montefalco con los alumnos del bachillerato. Hace algunos años que no asistía a una actividad de ese tipo y me divertí. Nada más al entrar, me topé con una alumno en boxers, semidesnudo, jugando a las cartas con el resto de sus compañeros. En mis épocas de estudiante de la preparatoria de la Panamericana, no se podían hacer tales desfiguros. Lo más que había eran bombas en la biblioteca y robos de exámenes, previo soborno del personal administrativo. Lo de las bombas no es una metáfora: un muchacho perdió la mano. En fin, el caso es que la visita me sirvió para repasar lo que Madame Calderón de la Barca dice de la hacienda de Santa Clara: asoleada y triste.

  3. Hoy viernes comí con Juan Carlos en el Bistro Mosaico. Me encontré a la familia de Guillermo N. Comí salmón ahumado, esmedregal a la vasca, y un pastel de café con helado de vainilla. Bebí un tinto sudafricano artificioso y amanerado. Juan Carlos y yo discutimos sobre política.

  4. Escuché a Bach. Horacio Franco dijo en alguna ocasión que Bach es tan espiritual que raya en lo abstracto. En efecto, Bach es genial.

  5. Compre en Tout de chocolat cáscaras de toronja recubiertas de chocolate. Se me ocurrió guardarlas en la cajuela del auto y, lógicamente, se fundieron. Sin embargo, aún así son muy sabrosas.



jueves, abril 02, 2009

varia

  1. Escribo estas líneas en lugar de acompañar a GN en su fiesta de cumpleaños. Estoy cansado Soy un mal amigo. Lo sé.
  2. Ayer acabé de leer Contrabando Rascón Banda. Me gustó, aunque al final el dramaturgo impera sobre el novelista. Trata del narcotráfico; se me antojó escribir una novela sobre narcos.
  3. Ayer participé en una mesa donde leí un texto sobre deliberación en Aristóteles.
  4. Hoy por la mañana, mis alumnos de la UP estaban aletargados por el calor y hastiados de las clases. Deberían permitirles utilizar bermudas.
  5. En la tarde, fui a la UNAM, vestido de guayabera. Caminé por el campus un rato, por el rumbo del posgrado de Ingeniería y percibí un extraño olor a pasto quemado. Es la época de secas....