lunes, mayo 10, 2010

El entierro

Ayer, abrumados por un sol mordiente, enterramos a Carlos Llano. Asistimos unas cuarenta personas al panteón español. Una ironía en alguien quien, a pesar de su acento, se consideraba tan mexicano. No hubo lágrimas. Sólo rostros estoicos que, con mayor o menor éxito, intentaban disimuar la pena.

Enterrar a los muertos me parece un acto obsceno. Equivale a entregar el cuerpo de una persona querida a los gusanos. El entierro esconde la putrefacción de la pudibunda mirada de los hombres. Significa dejar que la naturaleza haga el trabajo sucio. Alimentamos la voraz fauna cadáverica.

A pesar de que Jesús murió en la cruz , fue preservado de la corrupción del sepulcro. Su Padre, que no le escatimó latigazos ni tormentos, sí que lo preservó de la putrefacción. El cuerpo de Jesús, reza el cristianismo, no se pudrió bajo una lápida. Jesús se valió de la metáfora de los sepulcros limpios y blancos para aludir a la hipocresia. Tras de las piedras pulidas se esconde la carne maloliente.

Encuentro la cremación mucho más humana y cristiana. El fuego purifica. Preserva de la corrupcion. Limpia. Impide que las larvas hediondas aniden en las cuencas de los ojos de nuestros amigos Cremar un cadáver es un acto de fe en el poder de Dios: lo mismo le da resucitar cenizas que restos óeseos. Es un acto de caridad con los deudos y, tal vez, con el muerto. Me alegra que, poco a poco, se vaya extinguiendo la costumbre de enterrar a los muertos.

8 Comentarios:

Blogger Peritos dijo...

De nuevo, mis condolencias.

11:05 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

como que estás exagerando, no?

6:24 a. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo, una persona como el querido Dr Llano no debió ser expuesto a semejante pena...su cuerpo no es digno de los gusanos!!! Pero ni hablar la voluntad de él no puede ser negada y mucho menos ignorada. Ahora la tierra de nuestro país goza de la esencia de un gran hombre!!!

1:12 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

... me dejó helada este post...

Tienes toda la razón.

Antigua Fan.

1:47 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Hola profesor. Soy un antiguo alumno. Estoy de acuerdo con usted, el entierro es feo y en lo personal, me da miedo, imaginar que me comen los gusanos... No, pefiero el calor que dan las llamas del fuego. Saludos. Espero que esté muy bien.

Efrén Andrade

11:00 p. m.  
Anonymous doctor, vea, vea, ji ji dijo...

Nada más no le vaya a dar envidia, ji ji.

7:42 a. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Doctor Zagal, qué más da si el cuerpo que uno llega a habitar lo comen los gusanos o los perros, si de eso se trata la transición de la muerte. A mí no me importaría que me sucediera lo uno u lo otro, pero como dijo "Bora", ¡yo respeto!

Gracias por este espacio para opinar, saludos.

GEP.

12:38 p. m.  
Blogger Eme. Ge. dijo...

Por otro lado figurese por un momento
que nos devolvemos a la tierra, de donde se nos olvido que, en algun sentido, hemos salido, volver y regresar lo mucho o poco que nos fue brindado, que ocupamos y con gran orgullo recalcamos como nuestro, ser parte otra vez de ese ciclo, azaroso o determinista, segun se quiera, pero finalmente ciclo.

Debe ser dificil asimilar que lo que esos gusanos comen ya no es a uno, si no el mismo ¿desperdicio? que la materia inerte es.

Rezara tambien el cristianismo, supongo, que ese desprecio hacia los minusculos (solo de tamaño) animales se debe al antropocentrismo que les carcome el pensamiento; son tambien quienes se creen la vieja fabula del hombre como la mejor creatura.

Siempre me he preguntado si ser cristiano lo hace a uno más feliz

11:32 p. m.  

Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]

Vínculos a esta publicación:

Crear un vínculo

<< Página Principal