miércoles, agosto 25, 2010

Bipolar

"A menudo, y mucho, he reflexionado conmigo mismo esto: si la riqueza del decir y la suma dedicación a la elocuencia han traído más de bien o de mal a los hombres y a las ciudades"
Cicerón

Llueve ligeramente: un magnífico pretexto para sacar la gabardina. Leo tres sonetos religiosos que me entrega un estudiante, los encuentro de magnífica factura. Con el placet del médico, rompo la abstinencia de alcohol. En clase comento un pasaje de República, donde se habla del intemperante Leoncio. Participo en el tribunal de una tesis de maestría sobre Rawls; aprendo de la discusión. El jardín de mi casa luce intensamente verde, con una intensidad que no se consigue a fuerza de riego. Disfruto enormemente un relato breve de misterio: La noche de Camberwell de Jean Ray. Reviso De motu animalium. El tratamiento contra el pie de atleta parece estar funcionando y la dicha me inunda. Recibo una invitación para visitar París en diciembre. Me congratulo de que D. y G. ganaron su beca para Inglerra. Mi querido amigo P. me escribe desde Londres, donde consiguió un empleo de primera.

5 Comentarios:

Anonymous Cándido dijo...

Paris, oh, parlez-vous francais?

11:56 a. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

bueno, el wey de arriba tiene algo de razón. En París no gustan de los que no hablan francés. A practicar Doctor!

1:34 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

órale

1:53 a. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

wow

1:53 a. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Pero... y quien nos va a dar el circulo cuando estes en Paris doc?

10:46 p. m.  

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