lunes, enero 31, 2011

Trivialidades 3 del 2011

Quien se entrega con exceso a los acontecimientos fortuitos, urde para sí una trama ingente e interminable de inquietudes.
Séneca

Jueves 20 de enero
Brindis de Conaculta. Por un momento me siento un personajillo importante. Ceno hamburguesas en Barracudas con Lázaro, Nacho y Rodrigo. Ellos, los expertos, hablan sobre la restauración de Bellas Artes.

Viernes 21 de enero
Reunión en la editorial. La SEP aprueba los libros que Alberto, Gaby y yo escribimos; prácticamente no hay correcciones. Nos felicitan. Por la noche, asisto a una boda vestido de etiqueta. El traje es, evidentemente, rentado. Bebo y cenó de más.

Sábado 22 de enero
A las diez de la mañana llego a dar clases. Hablo sobre Judith Butler. Me duele la cabeza. Explico los argumentos de Butler para defender que el género es una construcción social.

Domingo 23 de enero
Asisto a una representación de "La cena del bicentenario" en teatro escolar, foro Lenin. Pesco algunas frases al vuelo de los chamacos: "Está cagada, pero un poquito larga...". "¿Quién era ese Zapata?", "¿A poco México era dueño de California?".

Lunes 24 de enero
Como con Jorge M. Reviso tesis. Sigo sin hacer ejercicio.

Martes 25 de enero.
Lo mejor de la semana: clases de preparatoria. Cobro un cheque en la UNAM. Ceno en La Taberna de León con Juan Mateo (pescado con salsa de vino). Concluimos que este país se está yendo al carajo y nadie, nadie se da cuenta de lo que sucede. Por la noche, recibo un tweet intimidatorio.

Miércoles 26 de enero
Me levanto para ir a trabajar y sufro un terrible ataque de vértigo. Simplemente no logro levantarme. El médico me receta voltron. Me indica que estoy cansado y que, además, se me cruzaron las pastillas que me permiten sobrevivir. Ahora debo decidir entre vivir infeliz sin mareos y sin píldoras, o vivir mareado pero feliz y con píldoras. Por la noche, doy dos horas de clase sobre Aristóteles.

Jueves 27 de enero.
¡Clase en la preparatoria! Leemos El golem de Borges. Ojalá les haya despertado el gusto. Por la noche, asisto a la presentación de un libro sobre Newman. Echo de menos que no se haya hablado sobre su principio de minimalismo. Con todo, me encantaron las intervenciones de los presentadores. La primera de ellas, especialmente aguda, me dio mucho que pensar. Ceno con un par de amigos. Pruebo el vino Icarus. ¿Y mi dieta? Se fue al traste. Al llegar a casa, me entero de que se robaron las llantas de un par de carros enfrente de mi domicilio.

Viernes 28 de enero.
Día de Santo Tomás de Aquino. Misa y conferencia de inicio de cursos. Pocos estudiantes asisten: los tiempo cambian. La conferencia de Laks sobre Teofrastro es maravillosa. Por la noche, programa en la radio en vivo: Alex lo hace maravillosamente bien al hablar de Mozart. Me encanta la radio. No logró llega a una cena al otro lado de la ciudad. El DF es agobiante. Estoy considerando, muy seriamente, comprar una motoneta tipo Vespa.

Sábado 29 de enero
Doy clases de 10:00 a 13:00. Beatriz me regala un delicioso libro: Cremas y castigos (recetas de Agatha Christie). Compro unas corbatas en Scappino. Me doy asco. Yo comprando corbatas de mil pesos y, afuera, la gente se muere de hambre. ¿Me voy a ir al infierno? Por la noche, bebo un café en El Péndulo. Odio que envuelvan los libros en plástico. ¿Compraríamos ropa sin probárnosla? Como no sean calzones y camisetas, la ropa, como los libros, hay que probarlos.

Domingo 30 de enero
Desayuno sopes con frijoles y chorizo. Tomo algunas notas de Dialéctica de la ilustración de Adorno y Horkheimer.




jueves, enero 27, 2011

Adiós a don Samuel Ruíz

Lamento la muerte de don Samuel Ruíz. Lamento no haberle dado su lugar. Publiqué un texto en mi blog de MVS

http://www.noticiasmvs.com/blogs/blog-El-Banquete.htm/adios-a-samuel-ruiz-483.html

domingo, enero 23, 2011

El carisma del narcotráfico

Publiqué  este artículo en El Norte de Monterrey. Espero que no me maten. Lo pueden consultar en Reforma a través de internet.

miércoles, enero 19, 2011

Este segundo manuscrito tiene historia: ¿Sirve?

No, no sirve

martes, enero 18, 2011

Apócrifo 11

Cuando Mariana murió, escribí una letanía, cuyas inspiraciones son evidentes. Mi confesor las calificó de blasfemas y estuve a punto de quemar el manuscrito. Esta semana que he andado medio triste, las hallé en el fondo de una caja donde guardo algunos objetos de ella. Revisé el texto. No veo en estas líneas rastro de irreverencia; leo, si acaso, uno versos malos, sinceros y amargos:

Madre de mi hijo-no-nacido
Madre de la siembra mal lograda
Madre de la noche fría
Madre amarga
Madre de mi tristeza
Madre de mi desamor
Madre invisible

Reina de espadas lacrimosas
Reina de copas rebosantes de acíbar
Reina del pálido oro
Reina de bastos y abrojos

Rosa lánguida
Nardo pútrido
Jacinto mortecino
Clavel macilento
Azucena pútrida
Narciso llagado

Plutón, rey de las sombras,
Ten piedad de mi eterna miseria.

Perséfone, la desdichada
Ten piedad de mi eterna miseria.

Minos, tasador de las almas,
Ten piedad de mi eterna miseria

Cerbero, perro rabioso,
Ten piedad de mi eterna miseria.

Odiseo, evocador de muertos,
Ten piedad de mi eterna miseria.

Orfeo, explorador del infierno,
Ten piedad de mi eterna miseria.

Caronte, remero nocturno,
Ten piedad de mi eterna miseria

Cloto, Laquesis y Átropos,
Tened piedad de mi eterna miseria.

Mariana, cadáver pútrido
¡Resurge de entre los muertos!

Mariana, cuerpo efímero
¡Resurge de entre los muertos!

Mariana, osamenta seca
¡Resurge de entre los muertos!

Mariana, alma embalsamada
¡Resurge de entre los muertos!

Mariana, recuerdo coronado de espinas
¡Resurge de entre los muertos!

Mariana, flagelo, sayal, cilicio
¡Resurge de entre los muertos!

Mariana, llanto, sollozo, desconsuelo
¡Resurge de entre los muertos!

Mariana, huesos, sangre, cenizas
¡Resurge de entre los muertos!

Mariana, a quien la Muerte Mutila y deja Marchita
Mariana, la que Marcha en el Mar de los Muertos
Mariana, la de Matriz Machada
Mariana, la de Mueca Macabra
Mariana, Muñeca Maltrecha
Mariana, la Muerta,
Mariana, ¡regresa a la tierra de los vivos!

Colibrí de liquidámbar
Destello, instante, engaño, humo
Sueño de un segundo
Espejo de agua
Colibrí en vuelo
Espejismo
Ilusión, engaño y luego, nada
simplemente nada

sábado, enero 15, 2011

Trivialidades 3 2001

Mentira y falsedad es lo que rodea a uno por todos lados, y eso resulta, a veces, insoportable.

Dostoievski

Lunes 10 de enero

Releo El arte de ser feliz de Arthur Schopenhauer, traducido y editado por mi difunto amigo Franco Volpi. Me sorprende la cantidad de ignorantes que predican sobre Schopenhauer sin atender a la cantidad de veces en que Aristóteles remite a Schopenhauer.

G. me deja "plantado". Peor para él.

Martes 11 de enero

Tras muchos años, me regalan la filmografía completa del Santo. El domingo me dedicaré a ver películas. Hablo en la preparatoria sobre los conventos mexicanos del siglo XVI. Tras muchos esfuerzos, logro memorizar los nombres de mis alumnos. Lamento, muy de verdad, no haber logrado memorizarlos antes.

Miércoles 12 de enero

El político de quien he hablado insiste en que escriba un texto en su favor. Me ofrece, además, un pequeño escándalo sobre cierto clérigo mexicano que recibió una casa de campo como regalo de un ex gobernador. Reviso fotocopias de documentación. Hay cabos sueltos. Mi abogado me aconseja no meterme en líos sin todos "los pelos en la mano, no por el gobernador, sino sobre todo por el obispo”. Como soy un ingenuo, desconozco el significado de tales palabras.

Jueves 13 de enero

Compro una bufanda morada y unos boxers que combinan con ella. Repaso algunas partes del diario de J. H. Newman. Insisto: es el gran teólogo de la modernidad. ¡Qué pena que los católicos no lo estudien! Me aburro enormemente con la Paradoja acerca del comediante de Diderot. Bebo un par de cervezas con J. R en Le Cirque.

Viernes 14 de enero

Por la tarde, me sorprende la noticia de que Juan Pablo II será beatificado. Un diplomático europeo de segundo nivel, con sede en México, que le reporta al embajador, me sugiere publicar artículo defendiendo la decisión de Benedicto XVI. Le respondo que yo no puedo publicar cada vez que quiero y, sobre todo, que yo soy laico ignorante, inexperto en las "complejidades del derecho canónico". Soy, simplemente, un profesor de preparatoria que a duras penas sabe leer el catecismo del padre Ripalda. El diplomático se enfada conmigo. Por la noche, en el programa de radio, hablo sobre trompos, baleros y Flor de Juegos Antiguos de Agustín Yáñez. Bebo un par de tragos en el Revés de Polanco en el DF. Pobres de los nuevos ricos que confunden Polanco con Nueva York.

Sábado 15 de enero

Hablo en clase sobre la respuesta kantiana a al emotivismo moral de Hume. Tiro a la basura, por aburrido, a Diderort. Como con Alejandro y su familia en mi casa. Alex me regala el Diario de un escritor de Dostoievski.

martes, enero 11, 2011

¿Qué piensan? ¿Lo publico?


“… aún era lo bastante joven para pensar que tenía posibilidades de llegar a jugar en la liga profesional, pero lo bastante mayor para cuestionar la existencia de Dios. Había leído el Manifiesto comunista, aunque aún me gustaba ver los dibujos animados del sábado por la mañana”.

Paul Auster, Experimento con la verdad


lunes, enero 10, 2011

Mayo 1968: París

"La gente que trabaja se aburre cuando no trabaja. La gente que no trabaja nunca se aburre".

domingo, enero 09, 2011

Trivialidades 2

Domingo 2 de enero
Escribí mis propósitos de nuevo año, entre ellos, nadar a diario, aprender inglés (me temo que no lo cumpliré), abandonar las drogas, pintarme las patillas, ahorrar para mi cirugía de nariz, traducir a Píndaro, estudiar a Hegel (tampoco lo cumpliré, prefiero a Borges)
Lunes 3 de enero
Acudí a la oficina de la Panamericana. Llené informes. Contesté correos. Revisé tesis. Repasé el Ars amandi de Ovidio, en un traducción al castellano (me choca que le llamemos "español") digna de Sade; opté por el latín. Hacia el mediodía, me tomé un café con Fernando G., quien acaba de regresar de Alemania; es un gran hombre, un amigo entrañable y, sin duda, una de las promesas intelectuales del catolicismo mexicano. Lamentablemente, los obispos tienen la cabeza en otros asuntos. Por la noche, retomé la lectura El manantial de Ayn Rand, regalo de Joaquín y Jorge.
Martes 4 de enero
Proseguí escribiendo un texto sobre la ética de Aristóteles. Me arrepiento de muchas acciones, pero no de haber dedicado una larga parte de mi vida al Corpus aristotelicum. Por la noche, asistí a la tradicional fiesta nudista de inicio de año. Como soplaba el fresco, utilicé una bufanda de Hugo Boss que combinaba con mi tono de piel.
Miércoles 5 de enero
Escribí. Estudié. Pagué impuestos. Cobré un cheque. Revisé una notas sobre Newman. En mi opinión, se trata del gran teólogos católico de la modernidad. Vi Los viajes de Gulliver: una película verdaderamente detestable, una vulgar comedia gringa que arruina una historia magnífica. Por la noche, bebí una copa de vino con Eduardo y Alejandro. Ambos están por viajar al extranjero a doctorarse, dos individuos geniales, amables, ocurrentes, inteligentes, afables, simpáticos: Tuve la fortuna de darles clase en bachillerato. Otra acción de la que no me arrepiento: dar clases en preparatoria. En el aspecto profesional , dos son las actividades que más me llenan: escribir y dar clases en preparatoria, además, claro está, de firmar recibos de honorarios.
Jueves 6 de enero
Partí la rosca de Reyes en la Panamericana; me saqué "el niño". Llevaré tortas de tamal para el próximo 2 de febrero. Me buscó el secretario particular de un politiqullo no demasiado importante; me ofreció una beca generosa a cambio de escribir un libro en su favor. En un arranque de dignidad, rechacé la oferta. ¿Y ahora cómo pagará la hipoteca de la casa? Al medio día, comí en el Mazurca con P. Mi queridísimo exalumno P. es un amigo leal, culto, elegante, ytodo un personaje. Bebimos vodka frío y comimos pato. Por la noche, grabé un programa sobre los reyes magos para la radio. Me encantan los evangelios apócrifos, especialmente el episodio en el que el Niño Dios fulmina a un chamaco que se tropieza con él.
Viernes 7 de enero
Seguí trabajando en mi manuscrito sobre Aristóteles. Por la noche bebí una cerveza con Juan R. en el decadente bar de un barrio de dudosa reputación. ¡Mandé al traste todos mis propósitos!
Sábados 8 de enero.
Por la mañana, para aprovechar el final de vacaciones, visité Oaxtepec. Me metí a a la alberca. Estaba tan llena, que no me mojé. Por la noche, cené en Les Moustaches: filete en salsa de queso y souflé de cognac.
Domingo 8 de enero
Me levanté tarde. Desayuné en la cama. Asistí a misa a La Candelaria de los Patos. En Loreto, gocé de Megamind: realmente es divertida. A media tarde, recibí un desalentador mensaje de O.

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miércoles, enero 05, 2011

¿Vivir bien o sobrevivir?: justicia por propia mano

Espero que les guste la nota así titulada que publiqué en Letras libres de enero del 2011, en la sección letrillas.

domingo, enero 02, 2011

Trivialidades 1


Como blanca teoría por el desierto
desfilan silenciosas mis ilusiones
Amado Nervo

Hoy me levanté temprano, pero sin ánimos. Aburrido. Con dolor de espalda a pesar de la esencia de lavanda que utilicé ayer por la noche para relajarme. Nada más abrir los ojos, prendí la televisión. Recorrí los canales con hastío dominguero. Bajé a la cocina para prepararme un café fuerte, que bebí leyendo el Reforma. Marqué un par de artículos de los que sacaré algunos datos para una conferencia. Un rato más tarde llegó mi familia para desayunar: toronja, tortilla de huevo, frijoles de la olla y una rosca de reyes del supermercado vecino. Hablamos sobre un tema importante que conciernen a la casa. Acabamos. Recogimos la mesa. Lavamos trastes. Mis padres fueron al mercado; mis sobrinos, al cine; mis hermana, a la peluquería. Y yo me quedé en mi pequeña biblioteca, intentando arreglarla un poco.

Como me regalaron casi una centena de novelas, el espacio actual de las repisas es insuficiente. La narrativa está acomodada por orden alfabético de autor en tres grandes secciones: mexicanos, escritores no mexicanos de habla castellana, escritores de otras lenguas.

La poesía va aparte. Sin pretenderlo, ésta ha ido creciendo. A la vuelta de los años, retomo a mis querencias de adolescente. El colmo es mi reencuentro con Amado Nervo. Me avergüenzo de este gusto. Desde que salí de la secundaria no había vuelto a leerlo, pues lo consideraba empalagoso. Sí: es empalagoso, es un hecho; no obstante, al releerlo lo encuentro sugerente.

Como mi mood era propicio, leí el poema A Kempis. Llamó mi atención el talante subversivo de ese poemilla. Sólo quienes nos nutrimos con la Imitación de Cristo (que, por cierto, no es de Kempis) y con los ejercicios espirituales (como los que retratan Joyce, Agustín Yáñez y Jorge Ibargüengoitia), comprendemos el calado de las palabras de Nervo.

Tampoco recordaba el poema Andrógino. Nervo chapotea con un tabú de la sociedad porfirista. Adivino en sus versos una ambivalencia extraña, provocativa, casi nostálgica:

"Yo te amé porque, a trueque de ingenuas gracias,
tenías las supremas aristocracias:
sangre azul, alma huraña, vientre infecundo;
porque sabías mucho y amabas poco...."

¿No hay en medio de tales ripios una coincidencia con ciertas letras de Wilde?: sabías mucho y amabas poco.... Con todo, al final, el poeta asienta la rudimentaria moraleja :

"y eras síntesis rara de un siglo loco
y floración de un viejo mundo.

Cerré con cargo de conciencia el libro de poesías de Nervo, como un niño bobo que se ha regodeado a escondidas con una página pornográfica. Acababa de recordar lo que el crítico literario C. comentó con ocasión de la muerte de Mario Benedetti:
-...era el Amado Nervo de la izquierda mexicana.
-¿Y por qué no publicas esta frase? -le pregunté.
-Porque la izquierda mexicana no sabe quién fue Amado Nervo -respondió lapidario.

Revisé mi correo. Ningún mensaje de Ölav. Revisé mi celular. Ningún mensaje de Gabriel.

A las dos de la tarde comí con la familia Sousa en San Miguel Chapultepec. Una familia encantadora. El ingeniero prepara el mejor bacalao que he comido. Me zampé dos tortas acompañadas de un Burdeos. ¡Ay los triglicéridos! Más tarde, me ocupé de otros asuntos familiares y ya, hacia las siete de la noche, me encontré a Bernardo, el pintor, un un Sanborn's.

Mañana, regresó a la vida ordinaria.