jueves, enero 03, 2013

Nuevo año, nada nuevo


  1. Día primer del año. Mi glucosa está en niveles espléndidos. No he probado un sólo dulce durante diciembre, ni un sólo mazapán, ni un sólo turrón. La pregunta es ¿vale la pena vivir una Navidad sin mazapanes?
  2. Reviso mi bitácora: 16 días seguidos de ejercicio. Me odio.
  3. Gasté mis vacaciones de invierno escribiendo sobre la felicidad de Aristóteles. Quizá valdría la pena invertir más tiempo en ser feliz.
  4. 2 de enero. Charlo con Lalo. Los museos le aburren pero, posee una gran sensibilidad estética. ¿Causa y efecto?
  5. Este año seguiré recibiendo La jornada y Reforma. La única manera de enterarse mediamente de lo que ocurre en este país es leer ambos periódicos durante el desayuno.
  6. Avanzo en mi lectura del Salvador Novo.
  7. Continuó viendo películas del Santo a eso de  las once de la noche. 
  8. 3 de enero por la mañana: reviso mi manuscrito sobre Aristóteles y leo los anónimos que me insultan en mis correos y redes sociales. Sigo intrigado por su origen. Su origen en variopinto. 
  9. 3 de enero por la tarde: voy a la farmacia a comprar cepillos de dientes. El café oscurece mis dientes. Sin embargo, el café es la más noble de las drogas. ¿Saben de alguien que hay muerto por una sobredosis de café?
  10. 3 de enero por la noche. Me entero de otras dos personas de misa y comunión diaria que mienten descaradamente a la hora de hacer negocios. Por supuesto, no pagan las prestaciones de ley a sus empleados.